El debate en torno a la posibilidad de que los policías platenses cuenten con pistolas taser crecerá en la próximas semanas, cuando un proyecto impulsado por el oficialismo desembarque en el recinto del Concejo Deliberante para su aprobación. Se trata de una resolución por la cual se le pide al intendente Julio Garro que evalúe la factibilidad de adquirir 20 dispositivos electrónicos de ese tipo, algo por lo cual el jefe comunal ya se mostró a favor.
El tema avanzó en la Comisión de Seguridad del cuerpo, presidida por Romina Cayón, la edil que es autora de las dos iniciativas que se presentaron en las ultimas semanas. Una era una resolución por la cual se pedía al ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni que los policías que tienen presencia en La Plata utilicen esas armas menos letales. La otra era un proyecto de ordenanza que autorizaba al jefe comunal a comprar 20 pistolas haciendo las adecuaciones correspondientes.
Sin embargo, en la reunión de Comisión realizada la semana pasada se decidió una unificación de ambas en una sola resolución (no ordenanza) que con la que se solicita al jefe comunal que "evalúe la factibilidad de avanzar con la compra".
Aunque como herramienta legislativa la resolución no es una disposición ejecutiva, se sabe que el pedido será tenido en cuenta por el jefe comunal, quien ya se ha manifestado a favor del uso de las pistolas eléctricas. Y la concejal explicó que el petitorio será trabajado en conjunto en la Mesa de Coordinación Provincial y Municipal.
El tema será abordado en el recinto, donde se espera el posicionamiento de la oposición. El Frente de Todos no se ha expresado de manera unívoca sobre el tema aunque ha enfocado las críticas hacia lo que considera es una subejecución presupuestaria en materia de seguridad.
Entre los fundamentos, el oficialismo habla de las complicaciones en la "lucha contra la delincuencia" y se explica que "es necesario discutir sin prejuicios, la necesidad de adquirir aquellos elementos que puedan ayudar a lograr el máximo objetivo, como lo es preservar la vida".
Y lo hace a partir de una mirada crítica de una resolución de la ministra de Seguridad nacional, Sabina Frederic, del 24 de diciembre del año 2019, a través de la cual se aprobó el “Reglamento General para el Empleo de las Armas de Fuego por parte de los Miembros de las Fuerzas Federales de Seguridad”.
"Dicha resolución, basada en criterios absolutamente dogmáticos, no hizo más que colocar a las fuerzas de seguridad en una situación de incertidumbre ante los hechos que deben enfrentar en su día a día. Dando de esta manera un claro paso atrás en diversas políticas que tendieron a profesionalizar y valorar el rol que dichas fuerzas cumplen en un Estado de Derecho que se precie de tal" , afirma la autora de la iniciativa.
Y agrega que "hoy en Argentina luego del lamentable asesinato del Oficial Juan Pablo Roldán, se ve con absoluta claridad la necesidad de implementar el uso de armas de electrochoque no letales".
No obstante considera "esperanzadoras" las declaraciones del Ministro de Seguridad bonaerense quien sostuvo que las taser "son un elemento indispensable que asegura la vida del policía y de terceros. Le pedí a la ministra que me de todas las taser que el Gobierno Nacional compró y que no va a usar". Y afirma, entre otras consideraciones positivas de ese tipo de armas, que "un arma de electrochoque está específicamente diseñada para no matar, por cuanto su objetivo es incapacitar a una persona a partir de una descarga eléctrica que lo inmoviliza temporalmente".
Explica que este dispositivo también graba toda la secuencia de uso -en imágenes y en audio-, "por lo que pueden verificarse posteriormente las condiciones de tiro (eso no ocurre con las armas de fuego reglamentarias), echando en consecuencia por tierra, los posibles argumentos de su uso abusivo o sin ningún tipo de control".
Por otra parte, "las pistolas taser, son sumamente útiles en lugares donde circula mucha gente, espacios abiertos como estaciones de trenes, o lugares muy concurridos, como restaurantes o bares, por cuanto evita poner en peligro a terceros, sin dejar de lidiar con los agresores", suma entre los fundamentos.
Y además de argumentar con su uso en más de 100 países como Estados Unidos, Alemania, Australia, Reino Unido, Suiza, entre otros, y en la región países como Brasil, Chile, Colombia y Bolivia, la concejal considera que "hoy en día, la única defensa que tiene la policía en nuestro país para repeler u evitar una agresión con un arma blanca a corta distancia es su arma de fuego. Con esta tecnología podría disuadir el ataque sin generar daños letales ni a la persona que delinque ni a terceros".