El escándalo por una nueva fiesta ilegal se volvió a desatar este fin de semana en La Plata. Además de las dos fiestas clandestinas que fueron clausuradas por los agentes de la Comuna, dos videos pusieron en el foco de la escena a la cervecería Wild Hops: en las imágenes se ve el interior del lugar lleno de personas bailando, sin barbijo y sin respetar el distanciamiento.
Si bien el fin de semana no había llegado ninguna denuncia formal a la Municipalidad, el área de Control Ciudadano tomó intervención ante los videos que se viralizaron y clausuraron el lugar. Los dueños de la cervecería, en tanto, aseguraron que las imágenes no son de este fin de semana.
“Venimos haciendo un gran esfuerzo como sociedad para superar esta pandemia, pero no podemos relajarnos, este tipo de reuniones sociales en donde no se toman en cuenta las medidas de protección dispuestas son las que más en riesgo nos ponen ante situaciones de contagio”, explicó la secretaria de Control Ciudadano, Virginia Pérez Cattaneo.
En ese sentido, remarcó que “por eso además de las tareas de prevención y concientización que se llevan a cabo, vamos a actuar con todo el peso de la ley, para que se comprenda la gravedad de estas acciones”. Y pidió a los vecinos “que ante fiestas clandestinas llamen y denuncien”.
Las actuaciones labradas prevén sanciones económicas y penales, que van desde una multa de hasta 133.000 pesos (según el artículo 45 de la Ordenanza Municipal N° 6147), a la pena de prisión de entre seis meses a dos años prevista en el Artículo 205 del Código Penal, para quienes organicen o participen de este tipo de eventos.
POLÉMICA Y MALESTAR
Wild Hops quedó una vez más en el centro de la polémica. En septiembre, la cervecería abrió sus puertas para atender a todos los clientes que se acercaron al local de diagonal 74 entre 10 y 48.
La apertura se había dado con todos los protocolos sanitarios, de distanciamiento e higiene, pero con el correr de la noche cada vez más gente se habría acercado a tomar una pinta y la situación se terminó desbordando.
Las imágenes de personas amontonadas y sin barbijos no tardaron en viralizarse en las redes sociales y despertaron el enojo de gran cantidad de vecinos y un operativo de seguridad que terminó con un fuerte despliegue policial.
Además, los propios empresarios gastronómicos mostraron su enojo, ya que habían acordado mantener la situación bajo control para empezar (por aquel entonces) a poner en práctica la modalidad Take Away Plus.
Para denunciar una fiesta clandestina o encuentros sociales que no cumplan con las autorizaciones dispuestas por el Gobierno Nacional y Provincial, los ciudadanos pueden comunicarse con el 147 de Atención al Vecino o al 911 de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.