Luego de ser distinguida con el título oficial de la Orden del Imperio Británico (OBE, por su sigla en inglés), la reconocida patóloga pediátrica de la UNLP, Marta Cohen, habló sobre la vacuna de Oxford, la cual está siendo desarrollada para combatir la pandemia del coronavirus.
De acuerdo a sus predicciones, las primeras dosis estarían listas hacia fin de año, para un grupo reducido en Europa, aunque para el común de la población podría faltar hasta un año. No obstante, la profesional hizo hincapié en disminuir la ansiedad, debido a que la vacuna aún no ha sido aprobada y quedan detalles por resolver.
"Ojalá que haya varias porque habrá que vacunar a seis mil millones de personas, con dos dosis a cada una. Por eso es importante que se produzca más de una vacuna. Se requerirá de una gran infraestructura de laboratorios y mucha mano de obra humana", indicó.
Ya hay 100 millones de dosis de la vacuna de Oxford preparadas que todavía no pueden ser administradas hasta que no esté aprobada. Lo que sí es seguro es que serán para mayores de 65 de años o vulnerables mayores de 50. "Tenemos una gran esperanza, pero hay que tener en claro algunas cosas: no está aprobada aún y cuando lo esté tiene que ser segura, eficaz y dar una inmunidad de al menos seis meses. Es muy importante que por lo pronto la gente se siga cuidando con el uso de barbijo, limpieza de manos y mantenga el distanciamiento social. Es fundamental mantenerse en la burbuja de cada uno", continuó.

"En Argentina se están haciendo 26 mil test diarios, pues hay que llegar a muchos miles más. Y apuntar a los asintomáticos que son los que están transmitiendo la infección. Algunos lo hacen con poca carga pero otros con mucha. Aquí en Inglaterra se los conoce como super spreaders", mencionó en diálogo con El Día.
"Los gobiernos no están sabiendo llegar a los jóvenes, que escuchan a sus pares. Hay que entrenarlos para que ellos mismos sean los que trasladen el mensaje. Me parece un aspecto clave porque son quienes están, hoy en día, transmitiendo la enfermedad", dijo.

Finalmente, al referirse al regreso de las clases, se mostró segura y aseguró: "Los chicos deben volver a la escuela". "Está demostrado que tienen menor riesgo de contagiarse aunque se contagien. Y en un número muy pequeño, se mueren con coronavirus y no por coronavirus. Hay que considerar el daño que les produce en la salud estar todo un año encerrados, sin contacto con sus pares más allá de una computadora. Para su regreso se deben hacer muchos test rápidos a los alumnos y maestras. Pero las clases tienen que regresar", completó.