Presos de dos cárceles de La Plata se sumaron al programa “Corredor Literario”, con talleres de lectura y escritura, por lo que ya son diez los penales de la Provincia que forman parte de esta propuesta cultural. Ahora, 33 internos de la Unidad 1 y 98 de la Unidad 9 disfrutan de encuentros semanales coordinados por talleristas civiles.
Marcela Pérez y Fernanda Caramés son dos de las personas que los dictarán de manera remota en la cárcel de Olmos. La primera de ellas explicó: “Una vez por semana, haremos reuniones virtuales en primera instancia y presenciales más adelante. La idea es empezar con el abordaje de escritores nacionales como Borges, Cortázar y Casares para discutir los textos a través del intercambio de opiniones”. Además, Pérez detalló: “Tenemos actividades pensadas para que los alumnos puedan producir sus propias obras”.
Por su parte, en el acto de lanzamiento realizado de manera virtual, el jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), Xavier Areses, hizo llegar a los presentes los saludos y felicitaciones del Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Julio Alak. Asimismo, subrayó: “Hemos empezado un proceso de transformación a través de las actividades educativas comprendiendo que las sociedades que más se desarrollan son las sociedades donde más se lee”.
Areses destacó: “Queremos que todas las personas que pasen por nuestro sistema puedan leer 50 o 60 libros por año para empezar una nueva etapa en sus vidas, conseguir trabajo y prepararse para ser referentes positivos en sus comunidades”.
Experiencias similares funcionan ahora en las Unidades 1 Olmos, 9 La Plata, 28 Magdalena, 30 General Alvear, 31 Florencio Varela, 40 Lomas de Zamora, 45 Melchor Romero, 48 San Martín, 50 Batán y 57 Campana. Y está programado empezar próximamente en la Unidad 2 Sierra Chica y en la Unidad 8 Los Hornos.
La propuesta cuenta con el apoyo de la Asociación Pensamiento Penal, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires y del Servicio Penitenciario Bonaerense a través de la Subdirección General de Educación y la Capellanía Mayor. La dinámica consiste en fortalecer la biblioteca del pabellón, acondicionar espacios de lectura y escritura y dedicar varias horas al día en actividades literarias, con una coordinación semanal virtual con talleristas voluntarios.
Desde el SPB informaron que casi 1.600 personas privadas de la libertad -en las cárceles bonaerenses- participan activamente en talleres literarios o en experiencias de lectura en las bibliotecas.