Mientras la pandemia sigue avanzando alrededor del mundo, en los distintos rubros buscan encontrar la manera de llevar adelante su actividad y al mismo tiempo prevenir la propagación del virus.
Mientras la pandemia sigue avanzando alrededor del mundo, en los distintos rubros buscan encontrar la manera de llevar adelante su actividad y al mismo tiempo prevenir la propagación del virus.
Es así como realizaron un estudio en Australia sobre un vuelo con varios pasajeros confirmados con coronavirus, con el objetivo de develar cuáles son las zonas del avión con mayor riesgo de contagio.

La Federación Nacional de Salud advirtió sobre el cierre del Plan Remediar y sostuvo que el recorte dejaría sin acceso a medicamentos a millones de personas.
Los préstamos al sector privado se frenaron en el inicio de 2026 y la mora creció, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El análisis se centró en el trayecto operado por Qantas Airways en marzo, que llevaba a 243 personas por cinco horas de Sidney a Perth, en un Airbus A330. Entre los viajantes, había 11 que tenían el virus.
Según el estudio publicado en la revista Emerging Infectious Diseases, las personas que se encontraban en los asientos de ventanilla, en el centro de la cabina económica, tenían el mayor riesgo de contraer el virus, basándose en el análisis de la secuenciación del genoma de los pasajeros infectados. Al menos ocho y hasta posiblemente 11 pasajeros contrajeron el coronavirus durante dicho vuelo.
Quienes llevaron adelante este análisis, detallaron que los pasajeros que ya estaban infectados se encontraban divididos casi equitativamente entre la parte delantera y trasera. Pero los 11 nuevos contagiados se hallaron en el medio del avión, en clase económica. De ellos, siete estaban en los asientos de las ventanillas, un hallazgo que contradice las afirmaciones realizadas previamente sobre un mayor riesgo en el pasillo por una presunta mayor exposición a los patógenos.
La mayoría de las personas que contrajeron el virus en el vuelo de Qantas estaban a dos filas de los viajeros infectados, aunque uno estaba a seis filas de distancia, según el estudio. Estos resultados son un golpe para un sector de las aerolíneas que trata de atraer a los clientes cautelosos a medida que los vuelos nacionales regresan lentamente alrededor del mundo.
Mientras tanto las aerolíneas han dicho que las probabilidades de contraer el virus en un avión son bajas, en gran parte porque los aviones están equipados con filtros de grado hospitalario.
Esta semana, la industria aérea aseguró que el riesgo de contagio a bordo es menor a 1%, aunque el estudio citado todavía no ha concluido ni ha sido revisado por pares. Por su parte los CDC ha publicado datos preliminares, que muestra que 11.000 personas en Estados Unidos han estado potencialmente expuestas al virus en los vuelos. Convencer a los viajeros de que es seguro volar podría convertirse en una batalla de cinco años, dice la Asociación Internacional de Transporte Aéreo.