La escena se repite todos los días en el acceso a la planta de Verificación Técnica Vehicular (VTV), los automovilistas pasan horas y horas para poder entrar a los galpones y completar los controles necesarios para circular en las rutas bonaerenses con los papeles al día. La situación, sin embargo, se convirtió en un lugar ideal para todo tipo de actividades de rebusque como la venta de alimentos y bebidas y, ahora, un grupo de jóvenes decidió ir un paso más lejos y cobran entre $250 y $1000 pesos para hacer la cola o guardar un espacio en blanco.
Las avivadas están a la orden del día, pero la situación causó un gran malestar entre los automovilistas que dieron cuenta de la manera en que se desarrolla esta práctica en los alrededores de la planta verificadora. Según explicaron, su actividad consiste en marcar espacios con baldes, conos y hasta con bolsas de residuos para evitar que un auto se ubique en ese lugar y guardarlo para la persona que accedió a pagar polémico este "servicio".
Estos coleros se presentan en la VTV desde muy temprano y aparecen vestidos con chalecos flúor para que ser vistos en horas de la noche. Durante todo el día, se dedican a cuidar los coches o administrar estos espacios reservados que son exclusivos para aquellos que pagan para evitar tener que esperar dentro del coche, a merced de las altas temperaturas.
Lo cierto es que, desde hace semanas, decenas de vecinos hacen largas colas, de hasta quince cuadras de largo, para poder hacerse con un lugar en la VTV. En cada caso, suelen esperar durante horas para poder hacer los controles y evitar cometer una infracción.
Los vecinos, en tanto, denuncian que la acumulación de tantos autos estacionados sobre la avenida es un peligro, porque reduce la calzada y apenas se puede circular cada vez que tienen que sacar los vehículos de las casas. A todos estos problemas, se le suma que los automovilistas que tienen turno también fueron víctimas de la gran demanda y se vieron obligados a esperar hasta más de dos horas en condiciones que, de más está decirlo, son muy incómodas.

En ese marco, los encargados de la planta resolvieron extender el horario de atención de 6 a 18 de lunes a viernes y de 6 a 13 los sábados. Sin embargo, la medida no fue lo suficientemente efectiva para evitar que se acumulen los autos en las inmediaciones de 19 y 519 y, además, dio pie para actividades relacionadas al rebusque o las avivadas.