El fiscal del caso Marcelo Martini fue claro y en las últimas horas sostuvo que el adolescente que desapareció la misma noche de la masacre "es una pieza clave en el hecho que se está investigando y su testimonio podría ser muy útil". El joven es intensamente buscado, a punto tal que el letrado fue autorizado a difundir su foto para que los vecinos puedan identificarlo y ayudar a los agentes a dar con él.
Sanzo fue visto por última vez por algunas de las jóvenes que compartieron la última cena de las víctimas. Las chicas, quienes viven a pocas casas del lugar donde todo sucedió, contaron que vieron al adolescente en una plaza de la zona, a pocas cuadras de la vivienda de 523 entre 164 y 165, donde ocurrió la masacre.
Sin embargo, desde entonces, nada se sabe de él o su paradero. Su desaparición es un misterio que los investigadores aún no pueden desentrañar, pero los pesquisas creen que su testimonio podría ser vital para el desarrollo de la causa y por ello continúan buscándolo con gran intensidad tanto en La Plata como en toda la región.
"Hay versiones de todo tipo, pero hay que cotejar todo y lo importante es que aparezca", señaló Martini en diálogo con la prensa y aunque dejó en claro que no está acusado de nada, aclaró que "la situación lo está tornando sospechoso".

"No tiene dinero, debe estar por ahí dando vueltas. Por qué no se presenta, no lo sé", remarcó el fiscal que lleva adelante el macabro homicidio de Graciela Holsbak (53), de su pareja Raúl Bravo (54) y de su pequeña nieta Alma Monino (5) durante la madrugada del pasado 1 de enero. Los investigadores creen que el joven podría seguir en la ciudad y apuntan a que cualquiera que pueda tener datos sobre su paradero se comunique de inmediato con las autoridades.

Sin dinero, solo y a la deriva, los pesquisas esperan que, tarde o temprano, Sanso termine por entregarse o bien sea identificado por algún vecino. Los cierto es que el adolescente no está imputado en el marco de la causa y el propio Martini dejó en claro que "hay pocos elementos de prueba" ya que el o los cuchillos utilizados para asesinar a las víctimas no pudieron ser hallados y los vecinos declararon que ninguno oyó nada en el marco de la masacre.