La pertenencia al Grupo Callao y su relación con Santiago Cafiero y el propio presidente Alberto Fernández, sumado a una coincidencia en su mirada respecto a la importancia de la política energética con Sergio Lanziani, llevaron a Federico Martelli, el dirigente del MUP y ex precandidato a intendente del Frente de Todos, a sentarse en la silla principal de la jefatura de gabinete de la Secretaría de Energía de la Nación.
“Coincidimos con Lanziani en que el tema vaca muerta y la política energética en general es un pilar para resolver los problemas del desarrollo productivo del país” explicó el dirigente platense. Eso llevó a que el secretario le pida su acompañamiento, lo cual contó el apoyo de Cafiero como jefe del gabinete de ministros.
A pesar de su juventud, Martelli es un reconocido militante de La Plata, desde donde se convirtió en referente nacional del MUP (Movimiento de Unidad Popular), fuerza que empezó su participación en política en los barrios más postergados y en las rutas. El Peligro, Gorina y Altos de San Lorenzo fueron las zonas donde más desarrollo territorial alcanzó.
En los años del kirchnerismo logró una inserción institucional, tanto en el gobierno como en la estructura del PJ, donde el propio Martelli fue presidente de la Juventud a nivel local y el MUP una corriente interna del partido. Formó parte del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y se distanció tras la derrota con Cambiemos en 2015 para plegarse a las huestes de Florencio Randazzo, a quien acompañó en 2017.
“Hemos adoptado al peronismo como filosofía y como doctrina política, nos reconocemos como peronistas y somos parte del PJ a nivel nacional” dice el propio Martelli al caracterizar la agrupación.
En la gestión nacional ocupó dos lugares: entre 2009 y 2014 estuvo en el ministerio de Desarrollo Social de Alicia Kirchner, como director de Comunicación. Y en los últimos dos años de gobierno kirchnerista fue asesor especial para la Participación Social en Ámbitos del Mercosur.
La derrota con Cambiemos en 2015 marcó un punto de inflexión en su relación con el kirchnerismo y un regreso al llano, fuera de la estructura del Estado, con emprendimientos privados de asesoría política y el desarrollo de su organización cultural Casa Pulsar.
Expresó un nivel de autocrítica extendida hacia “algunas metodologías” y “algunas peleas” encaradas por la entonces presidenta.
Meses después de la elección de 2017 el ahora presidente Alberto Fernández, lo convocó para formar parte del Grupo Callao, un espacio de discusión política con fuerte presencia de dirigentes platenses que levantó el perfil luego del anuncio de la fórmula Fernández – Fernández.
El MUP sigue inserto dentro de la estructura del PJ con un fuerte elineamiento con Gabriel Katopodis y Gustavo Menéndez, el cual tuvo continuidad en la conducción partidaria de Fernando Gray. Fueron esas relaciones que lo llevaron a competir en las PASO que el 11 de agosto enfrentó a cinco candidatos del Frente de Todos.