Los expertos de la Facultad de Odontología de la UNLP cultivan en sus laboratorios células madre "in vitro" para la reconstrucción de tejido óseo. Este avance científico implica que se podrían agilizar los procesos de implantes dentales de última generación.
En los últimos años, la ingeniería de tejidos evolucionó en forma constante en el campo del desarrollo de biomateriales para la creación y combinación de células y moléculas biológicamente activas para crear tejidos funcionales.
"En el laboratorio tenemos millones de células madre vivas y estamos analizando cómo se adhieren a los implantes y cómo se van reproduciendo. Las células se van reconociendo entre ellas, se comunican, se unen, intercambian información, se multiplican y luego se dividen", detalló el decano de Facultad de Odontología, Gabriel Lazo.
Estos experimentos permitieron determinar que en tan solo 48 horas un total de 40 mil células madre se adhirieron a un implante de titanio, mientras que otras 48 mil se unieron a un implante desarrollado con un material no citotóxico, que pronto contará con patente de la UNLP.

En ese sentido, los especialistas de la unidad académica resaltaron que el uso de células madre en los tratamientos de implante significaría un importante avance en cuanto al tiempo en el que demora en repararse el hueso: en un tratamiento tradicional la formación ósea demora hasta tres meses, con el uso de células podría repararse en 30 días.
En los últimos años, los avances científicos en la materia han generado una verdadera revolución en el campo de la salud, aprovechando la capacidad de las células madre para actuar en la regeneración o reparación de los tejidos del organismo. El Laboratorio de Biotecnología y Biología Molecular de la Facultad de Odontología trabaja con células cultivadas in vitro, las cuales se obtienen del saco dental de las piezas dentarias, que es el lugar de la boca donde se encuentra el hueso. También se pueden extraer de las pulpas dentales, para luego ser cultivadas en un medio similar al de la boca.

"Esta iniciativa surge a partir de la necesidad de incrementar los conocimientos en biotecnología, en una era donde lo molecular impone su presencia", concluyó el decano de Odontología.