Para una importante porción de platenses, las expensas ya son un gasto renunciable. La urgencia de otros pagos -como el de las tarifas o gastos comunes del día a día- alimenta esta situación. Según explicó la Cámara de Administradores de Consorcios de La Plata, el 40% de los habitantes tiene problemas para estar al día con el pago de expensas. Y a pesar de los intentos vía convenios de pago para evitar la judicialización, son cada vez más los casos que terminan en un expediente.
En la zona céntrica de la ciudad, el valor promedio de las expensas para quienes viven en un monoambiente ronda los 2 mil pesos, en un departamento de una habitación 2.800 o 3 mil, y en un departamento de dos dormitorios, la cifra se eleva a 3.800. Evidentemente, una porción grande de ciudadanos no puede afrontar el pago ya que según el vicepresidente de la Cámara, Ariel Copari, "la mora en el pago de las expensas ronda entre el 35 y 40 por ciento". Esto representa 25.200 propiedades en la ciudad.
Recientemente, la Cámara Nacional en lo Civil resolvió que una tasa de interés del 36% anual es "razonable" en los casos de cobro judicial de expensas adeudadas, ante una demanda promovida por un consorcio de propietarios porteño. Según la Cámara de Administradores local, esa resolución podría sentar jurisprudencia en la ciudad.
Cabe destacar que en la mayoría de los casos, quienes están al día con el pago de expensas terminan afrontando un gasto mayor, ya que el consorcio necesita cubrir gastos básicos comunes. El último aumento de expensas fue de un 10% en agosto, una suba que se vio motivada por el aumento del salario de los encargados y también de los servicios públicos.
Las expensas representan los gastos de mantenimiento de un edificio, que se distribuyen entre todos los propietarios o inquilinos. Se trata del dinero que se necesita para pagar los servicios que se usen en espacios comunes (luz, agua, gas), el sueldo del encargado, los seguros y otras prestaciones (mantenimiento de ascensores, por ejemplo). Tal como expresa el Código Civil, quienes vivan en la propiedad no pueden negarse al pago de las expensas.