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Noche de Fresas, la "comedia de boludos" que llega para hacer llorar de risa a La Plata

Un espectáculo corrosivo, que busca utilizar la comedia para la reflexión. Buenaventura, Lucero y Kartún ponen en el escenario toda su experiencia, ahora potenciados con la llegada de Santi Martínez y el ritmo juguetón de un show que la rompe en cada lugar que visita.

"Noche de Fresas", es un show difícil de definir, que ya está posicionado en la escena nacional: cuatro comediantes, cuatro formas de ver el Mundo y un espectáculo donde el riesgo, la pavada y la vanguardia son una constante. El cuarteto compuesto por Julián Lucero, actor, director y comediante; Félix Buenaventura, también comediante y docente de stand up; Julián Katún, cantante de El Kuelgue, actor, comediante y creativo; y la reciente adquisición de Santiago Martínez, más vinculado a lo creativo y musical; llega a la ciudad con su particular espectáculo prometiendo expandir la experiencia escénica y musical para darle una vuelta más al crudo de las bodegas del teatro, que no es más que una reinvención permanente del vodevil y el circo.

El grupo sorprende y agrega muchas risas a una comedia rota y ácida, pero jamás cínica y siempre lúcida y reconfortante para estos tiempos difíciles. En la previa, Buenaventura habló con 0221.com.ar y habló de todo.

—¿Cómo nace "Noche de Fresas"? ¿Cómo definirías el espectáculo?

—Nace del trabajo por separado de cada uno de nosotros, pero al encontrarnos vimos que teníamos un montón de puntos en común, no solamente en el estilo de humor sino también a nivel humano. Nos divertimos mucho y cada uno tiene una mirada un poco más personal sobre el trabajo ajeno, lo que hace que nos enriquezcamos mutuamente mientras nos divertimos. Al show le fue muy bien y desde entonces es muy lindo trabajar de esta manera. Lo definiría como un show de humor, lo etiquetamos como una 'Comedia de boludos' y nos sentimos muy bien con esa etiqueta, creemos que sintetiza un poco lo que hacemos. De alguna manera creo que antes era comedia de boludos y ahora también es un poco comedia de otros boludos, con más años encima y con otra realidad distinta a la que teníamos cuando arrancamos hace ya cuatro años.

—¿De dónde nacen los shows, cómo se compone entre cuatro?

Cada cual tiene su proceso, es la característica de todos los que hacen comedia, cada cual tiene su manera de trasladar la realidad que lo rodea, nunca vas a encontrar a dos humoristas que repitan la misma fórmula. No todo tiene que ver con la actualidad o la realidad política, sino con la particularidad de nuestras vidas y la maneras de percibirlas. Por eso en una primera instancia es más personal, pero después nos juntamos y proponemos ideas, métodos y como son todos tan distintos, eso genera un entre que hace que el show tenga una identidad propia. Como venimos trabajando este show hace tiempo, tiene mucho escenario, tenemos algo bastante sólido y testeado, porque mucho se ajusta en relación al publico, lo que lo hace reír, lo que creemos que hace faltar decir.

—¿Qué crees que pasó con el personaje de Caro Pardíaco que generó tanta repercusión en plena reivindicación de la figura de la mujer?

—Una cantidad de cosas, principalmente hay algo dentro de la parodia que tiene que ver con la figura de la clase alta. Como no es mi personaje solo es una idea a la que llego como conclusión de mi experiencia. Mucha gente fue a verla por la idea de reírse de sí misma y contemplar esa parodia como el único personaje que habla de su realidad, de una forma distorsionada, pero a la vez en la que pueden verse reflejados. El personaje no habla solo de un lugar único, si no de un inconsciente colectivo que tenemos como sociedad dentro del universo de las clases sociales en Argentina. Lo que no quita que también es un chabón que se viste de mujer.


—¿Cuál crees que es el aporte particular del show?

La verdad es que todos tenemos una mirada bastante consciente de lo que nos esta pasando como sociedad, el show nos pone en un lugar de privilegio al poder alienarnos y presentar nuestra opinión de las cosas desde esta perspectiva distorsionada. A veces también es solo la celebración de la pavada, y esta buenísimo. La idea es presentar algo que a nosotros nos divierte y por suerte a mucha gente también. Hay algo muy lindo en este espejo de dirigirse a algo que puede ser inamovible o no, como también olvidarnos un poco de todo eso y divertirnos. No es una comedia vacía, pero tampoco la idea es predicar, son distracciones y maneras de exorcizar lo que nos pasa.

La cita con "Noche de Fresas" será este jueves a las 21 en el Teatro Bar, con entradas a un valor de $500.

Un espectáculo corrosivo, que busca utilizar la comedia para la reflexión. Buenaventura, Lucero y Kartún ponen en el escenario toda su experiencia, ahora potenciados con la llegada de Santi Martínez y el ritmo juguetón de un show que la rompe en cada lugar que visita.

12 de septiembre de 2019

"Noche de Fresas", es un show difícil de definir, que ya está posicionado en la escena nacional: cuatro comediantes, cuatro formas de ver el Mundo y un espectáculo donde el riesgo, la pavada y la vanguardia son una constante. El cuarteto compuesto por Julián Lucero, actor, director y comediante; Félix Buenaventura, también comediante y docente de stand up; Julián Katún, cantante de El Kuelgue, actor, comediante y creativo; y la reciente adquisición de Santiago Martínez, más vinculado a lo creativo y musical; llega a la ciudad con su particular espectáculo prometiendo expandir la experiencia escénica y musical para darle una vuelta más al crudo de las bodegas del teatro, que no es más que una reinvención permanente del vodevil y el circo.

El grupo sorprende y agrega muchas risas a una comedia rota y ácida, pero jamás cínica y siempre lúcida y reconfortante para estos tiempos difíciles. En la previa, Buenaventura habló con 0221.com.ar y habló de todo.

—¿Cómo nace "Noche de Fresas"? ¿Cómo definirías el espectáculo?

—Nace del trabajo por separado de cada uno de nosotros, pero al encontrarnos vimos que teníamos un montón de puntos en común, no solamente en el estilo de humor sino también a nivel humano. Nos divertimos mucho y cada uno tiene una mirada un poco más personal sobre el trabajo ajeno, lo que hace que nos enriquezcamos mutuamente mientras nos divertimos. Al show le fue muy bien y desde entonces es muy lindo trabajar de esta manera. Lo definiría como un show de humor, lo etiquetamos como una 'Comedia de boludos' y nos sentimos muy bien con esa etiqueta, creemos que sintetiza un poco lo que hacemos. De alguna manera creo que antes era comedia de boludos y ahora también es un poco comedia de otros boludos, con más años encima y con otra realidad distinta a la que teníamos cuando arrancamos hace ya cuatro años.

—¿De dónde nacen los shows, cómo se compone entre cuatro?

Cada cual tiene su proceso, es la característica de todos los que hacen comedia, cada cual tiene su manera de trasladar la realidad que lo rodea, nunca vas a encontrar a dos humoristas que repitan la misma fórmula. No todo tiene que ver con la actualidad o la realidad política, sino con la particularidad de nuestras vidas y la maneras de percibirlas. Por eso en una primera instancia es más personal, pero después nos juntamos y proponemos ideas, métodos y como son todos tan distintos, eso genera un entre que hace que el show tenga una identidad propia. Como venimos trabajando este show hace tiempo, tiene mucho escenario, tenemos algo bastante sólido y testeado, porque mucho se ajusta en relación al publico, lo que lo hace reír, lo que creemos que hace faltar decir.

—¿Qué crees que pasó con el personaje de Caro Pardíaco que generó tanta repercusión en plena reivindicación de la figura de la mujer?

—Una cantidad de cosas, principalmente hay algo dentro de la parodia que tiene que ver con la figura de la clase alta. Como no es mi personaje solo es una idea a la que llego como conclusión de mi experiencia. Mucha gente fue a verla por la idea de reírse de sí misma y contemplar esa parodia como el único personaje que habla de su realidad, de una forma distorsionada, pero a la vez en la que pueden verse reflejados. El personaje no habla solo de un lugar único, si no de un inconsciente colectivo que tenemos como sociedad dentro del universo de las clases sociales en Argentina. Lo que no quita que también es un chabón que se viste de mujer.


—¿Cuál crees que es el aporte particular del show?

La verdad es que todos tenemos una mirada bastante consciente de lo que nos esta pasando como sociedad, el show nos pone en un lugar de privilegio al poder alienarnos y presentar nuestra opinión de las cosas desde esta perspectiva distorsionada. A veces también es solo la celebración de la pavada, y esta buenísimo. La idea es presentar algo que a nosotros nos divierte y por suerte a mucha gente también. Hay algo muy lindo en este espejo de dirigirse a algo que puede ser inamovible o no, como también olvidarnos un poco de todo eso y divertirnos. No es una comedia vacía, pero tampoco la idea es predicar, son distracciones y maneras de exorcizar lo que nos pasa.

La cita con "Noche de Fresas" será este jueves a las 21 en el Teatro Bar, con entradas a un valor de $500.

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Un espectáculo corrosivo, que busca utilizar la comedia para la reflexión. Buenaventura, Lucero y Kartún ponen en el escenario toda su experiencia, ahora potenciados con la llegada de Santi Martínez y el ritmo juguetón de un show que la rompe en cada lugar que visita.