La arenga del intendente Julio Garro a su equipo de gobierno caló hondo y el mensaje llegó a las los funcionarios principales, a la líneas medias y a la militancia. La escena con jóvenes caminando por los barrios de la ciudad, tocando timbre o parando a los vecinos para hablarles de la gestión municipal, se repitió con intensidad en la semana que termina y se profundizará en los días que vienen.
La acción se complementa con los plenarios que el intendente encabeza en los comando de campaña de los barrios y las reuniones políticas con los sectores que le puedan aportar los votos necesarios para recortar la distancia que en las PASO le sacó el Frente de Todos.
La disposición fue clara y llegó a todos, pero son los jóvenes los más activos. Se decidió que todos los equipos de campaña con sus respectivos referentes territoriales salgan a caminar los barrios y así fue. El ritmo tuvo su contraparte en el palacio municipal, donde muchas oficinas quedaron vacías.
A diferencias de otros momentos de campaña, es tiempo de poner toda la carne en el asador para buscar la reelección del jefe comunal, y por lo tanto ya no se distingue entre fines de semana y días hábiles.
Y el mensaje que debe llegar a los vecinos es de la reivindicación de la gestión local, haciendo hincapié en los caballitos de batalla del intendente, muchos de los cuales aparecen en una publicación impresa que en repartida casa por casa. El COEM, las cámaras de seguridad, las luces LED, las obras hidráulicas, el SAME, vuelven a ser bandera.