En medio de un profundo dolor y tristeza, el mundo pincharrata llora a su eterno capitán e icono histórico de la institución albirroja: Oscar “Cacho” Malbernat. A los 75 años de edad, murió el ex jugador de Estudiantes que supo levantar la Copa Intercontinental en tierras inglesas, escribiendo una de las páginas más gloriosas del club.
Surgido de las inferiores pincharratas debutó en la Primera albirroja en 1962, aunque recién en el ‘65 empezó a reafirmarse como titular de la mano de Osvaldo Zubeldía. Entre esos años integró el recordado equipo denominado como “La Tercera que mata”, dirigido por Miguel Ignomiriello y del que salieron grandes jugadores que se transformaron en figuras del Pincha.
Por su temperamento y cualidades, Malbernat se convirtió en uno de los referentes de aquel plantel del León integrado por nombres de la talla de Carlos Salvador Bilardo, Juan Ramón Verón y Eduardo Flores, entre otros. Estos apellidos quedaron grabados a fuego en la memoria de los hinchas albirrojos, ya que fueron los protagonistas de la etapa más gloriosa de la institución en sus 114 años de historia.
Cacho fue campeón del Metropolitano 1967. Levantó tres Copas Libertadores (‘68, ‘69 y ‘70) y una Interamericana en 1969. A este palmarés , se le suma la Copa Intercontinental de 1968 conseguida luego de la epopeya llevada a cabo en Inglaterra, lugar en donde Estudiantes venció al Manchester United y alzó el trofeo en el imponente Old Trafford.
En 1972 decidió emigrar del Pincha y recaló en Boca, donde estuvo por un corto lapso de tiempo. Al año siguiente pasó a Racing en donde las sucesivas lesiones sufridas, lo llevaron a perder terreno y así alejarse de a poco de la práctica profesional del fútbol antes de cumplir los 30 años.

Dejando atrás su etapa de jugador, se perfiló para ser entrenador, profesión que ejercería por primera vez en Paraguay dirigiendo a Cerro Porteño. En 1986 retornó a la ciudad de las diagonales para sentarse en la banco del León, para dirigirlo por dos temporadas. Luego de eso empezó a una intensa recorrida por clubes de Ecuador y Chile, hasta que en el 2002 inició su segundo ciclo como técnico del Estudiantes.
Esa etapa no fue del todo positiva para Malbernat, quien terminó dejando el cargo y abriéndole paso a Carlos Bilardo, quien llegó en una situación comprometida con el promedio del descenso y logró dejar al Pincha en Primera.

Sin lugar a dudas que Oscar Malbernat es uno de los mayores ídolos que tiene la historia de Estudiantes. Tiene un lugar guardado en el selecto grupo de próceres albirrojos que protagonizaron grandes batallas y que llevaron a la institución a los escalones más altos del fútbol continental y mundial, a nivel clubes. Tras su fallecimiento, todos los fanáticos e hinchas del León lamentan su partida y al mismo tiempo no dejan de recordar al eterno capitán que quedará grabado a fuego en sus memorias.