La preocupación y el desconsuelo van en aumento entre familiares y amigos de los dos jóvenes que se internaron al Río de la Plata en la zona de Boca Cerrada, en la localidad de Punta Lara, para pescar. Lo hacían habitualmente, aunque el menor de ellos era nuevo en este trabajo. Este viernes se cumplió una semana de su desaparición y aún no hay pistas firmes sobre su paradero.
El despliegue realizado por las fuerzas de seguridad, la Prefectura Naval Argentina, el Municipio, los Bomberos y hasta los propios familiares y colegas de los dos pescadores perdidos en Ensenada es enorme. Más de 80 personas trabajan todos los días durante largas jornadas de unas 12 horas para dar con algún rastro que los lleve hasta ellos, pero todavía no hubo resultados positivos.
Tras una semana de búsqueda, voceros comunales explicaron que el rastrillaje continuará este sábado desde muy temprano. En ese marco, el secretario de Seguridad local, Martín Slobodian, explicó que está "previsto que mañana las condiciones del tiempo mejoren, así que se hará un gran rastrillaje por agua y aire sobre el Río de la Plata".
"Está previsto que mañana haya menos viento, con lo cual es posible que podamos sumar más embarcaciones", detalló el funcionario a una semana de búsqueda. Las condiciones registradas este viernes complicaron el operativo, pues el río estaba alto, había mucho viento y la visibilidad aérea no era buena debido a la lluvia.
La Prefectura Naval Argentina, en tanto, confirmó que el operativo continuará "por aire, tierra y agua", con "buzos, embarcaciones, medios terrestres y aéreos". Según pudo saber 0221.com.ar, además, la Municipalidad buscará ampliar el operativo con otras 20 embarcaciones para rastrillar la zona.

Hasta el momento, la Prefectura Naval Argentina lleva recorridos por agua, tierra y aire, más de 33.000 kilómetros cuadrados del Río de la Plata interior. Los expertos creen que el motor de la lancha en la que se internaron al río falló y que por ello se encuentran a la deriva, a merced del oleaje.

Lo cierto es que mientras pasan los días, la preocupación va en aumento y las familias exigen ampliar la zona de búsqueda. Piden que los especialistas comiencen a rastrillar el mar, una tarea titánica para dar con los pescadores.