Como todos los 7 de agosto, miles de católicos celebraron este miércoles el Día de San Cayetano, patrono del pan y el trabajo, en conmemoración de su paso a la inmortalidad. Decenas se congregaron en distintos puntos de la ciudad para rendirle homenaje, pero fundamentalmente en la parroquia que lleva su nombre y se encuentra ubicada en 44 entre 29 y 30.
Entre velas y ofrendas de pan y trigo, los fieles se sumaron a los miles que, en todo el mundo, también festejaron el día y pidieron por más prosperidad. Se trata del patrono del pan y el trabajo que dedicó su vida al prójimo y en la Argentina convoca a una gran cantidad de fieles cada año.
La historia cuenta que San Cayetano nació en una familia acomodada y decidió dejar todo atrás para dedicarse al cuidado del prójimo.
Aquel gesto de renunciamiento y entrega fue muy valorado y tiene un lugar especial en nuestro país, donde cada 7 de agosto, en recuerdo del día de 1547 en que falleció, miles de fieles se acercan a su iglesia en el barrio de Liniers, pero en nuestra ciudad también se conmemora.

Una vez más, y mucho más con los niveles de desempleo en franco aumento, se espera que una gran cantidad de vecinos se sume a la festividad y aproveche la ocasión para pedir más prosperidad para sus vidas.