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Ascenso Pincha y Maradona ¿Qué fue de la vida de Panchito Martínez?

El mundo del fútbol suele ser una jungla donde no es fácil sobrevivir y muchos personajes tienen que reinventarse todo el tiempo para no bajarse de la rueda que gira en forma permanente. Y en una de las tantas vueltas nos encontramos esta vez con José María Martínez, parte del plantel que logró el ascenso con Estudiantes en la temporada 94/95.

Pancho tiene muchas historias para contar de su paso por el Pincha, de su actualidad en el ascenso chileno pero en especial su experiencia en Dorados de Sinaloa, donde fue ayudante de un tal Diego Armando Maradona. Y ese fue el punto de inicio de charla con 0221.com.ar.

“Yo con Diego no había estado nunca y el contacto fue a través de mi representante. Por suerte me aceptó sin conocerme y la relación fue creciendo, fue muy abierto, sin filtros, generoso, me dio un lugar, yo tenía en claro cual era mi rol y mi mayor triunfo fue que pudo confiar en mi”.

Más adelante aseguró que “la verdad lo disfruté mucho, tanto yo como mi familia. . No es fácil describirlo pero Diego es mágico. Tiene un gran respeto por todos, es un tipo humilde, ama estar dentro de la cancha”.

Martínez nació en Chivilcoy, tiene 52 ños y hoy entrena a San Luis de Quillota, un equipo de la región de Valparáiso en Chile que juega en la segunda división pero le salió la chance y la aceptó porque es un laburante y cada oportunidad es única.

Maradona sigue siendo el eje central de la nota: “en la experiencia en Dorados pase por todas las emociones. Trabajar con Diego fue un sueño estar al lado de un referente nuestro. Le conté que me levantaba temprano en mi casa del campo, sintonizar el televisor blanco y negro para verlo en el juvenil 79. Fue maravilloso. Pase por momentos de tensión hasta que nos fuimos conociendo. Me siento un privilegiado de lo que viví, por el espacio que me dio y el vinculo que hice”.

“Estuvimos en una ciudad y un club hermoso, con recursos humanos extraordinarios, están todos a disposición, son una familia. Nunca me pasó que me trataran tan bien en un lugar donde no me conocían”, agregó.

En otro tramo de la entrevista resaltó que  “en lo profesional revertimos un inicio complicado. Me queda todo el camino que recorrimos con gente muy buena. No pudimos lograr el ascenso es cierto, aunque fue una experiencia imborrable”.

Panchito Martínez repasó datos y dijo: “en 4 meses jugamos 26 partidos, mucha competencia y poco entrenamiento. Mi tarea era analizar al rival, trabajar dosificando las cargas y darle información a Diego y a los jugadores sobre cada rival. Mi rol era asistir y estar en esos detalles. Además trabajar con los muchachos que no eran titulares para que todos se sientan bien”.

“MIS RECUERDOS DE ESTUDIANTES SON IMBORRABLES”

Martínez en Estudiantes jugó 14 partidos en el equipo que conducían Miguel Russo y Eduardo Manera y no duda en asegurar que “los recuerdos de Estudiantes son imborrables. Tuve la poca fortuna de estar un solo año, que fue complejo, era un golpe fuerte estar en la segunda división”.

“Fui parte desde un lugar muy chiquito. Tuvimos un torneo maravilloso y logramos el ascenso de una gran manera. Todo terminó de la mejor manera y siempre que voy me hacen sentir como uno más de esa familia maravillosa”, recordó el exmediocampista.

“Pude haber vuelto con Oscar Craviotto de entrenador pero San Martín de Mendoza no me dejó. Me sorprendo cada vez que voy, siempre me abren las puertas, con eso es suficiente para mi. Estoy orgulloso de pertenecer a ese mundo Estudiantes”, añadió.

En el diálogo telefónico desde Chile dejó volar su imaginación y afirmó que “soy un soñador, trabajo, me dedico, trato de crecer y entre mis deseos siempre está volver, me encantaría cumplir algún rol y sé que se va a dar. Alguna de las veces que vuelvo pienso que me quedo y no me voy más”.

“Tengo grandísimos recuerdos de esa cancha, ojalá pueda estar cuando la inauguren. Quiero volver a ser parte de ese country que tanto afecto y arraigo genera en el que pasó por ahí”, resaltó.

Martínez hoy entrena un equipo profesional pero también tuvo su paso por juveniles. “En el 2006 estuve en la reserva de Quilmes. Me llevo Humberto Zucarelli, fui coordinador. Descubrí un mundo que me sirvió mucho. Creci, aprendí y vi todo el esfuerzo que hace un chico, algo que descubrí porque yo al fútbol había llegado de grande”

“Hoy soy un trabajador y necesito trabajar pero dirigir profesionales es lo que más me gusta y me preparo cada día. Me identifica y lo disfruto”, finalizó Panchito Martínez, aquél 5, que sumó y mucho desde su lugar en ese equipo Pincha que retornó tan rápido a primera.

El mundo del fútbol suele ser una jungla donde no es fácil sobrevivir y muchos personajes tienen que reinventarse todo el tiempo para no bajarse de la rueda que gira en forma permanente. Y en una de las tantas vueltas nos encontramos esta vez con José María Martínez, parte del plantel que logró el ascenso con Estudiantes en la temporada 94/95.

17 de agosto de 2019

Pancho tiene muchas historias para contar de su paso por el Pincha, de su actualidad en el ascenso chileno pero en especial su experiencia en Dorados de Sinaloa, donde fue ayudante de un tal Diego Armando Maradona. Y ese fue el punto de inicio de charla con 0221.com.ar.

“Yo con Diego no había estado nunca y el contacto fue a través de mi representante. Por suerte me aceptó sin conocerme y la relación fue creciendo, fue muy abierto, sin filtros, generoso, me dio un lugar, yo tenía en claro cual era mi rol y mi mayor triunfo fue que pudo confiar en mi”.

Más adelante aseguró que “la verdad lo disfruté mucho, tanto yo como mi familia. . No es fácil describirlo pero Diego es mágico. Tiene un gran respeto por todos, es un tipo humilde, ama estar dentro de la cancha”.

Martínez nació en Chivilcoy, tiene 52 ños y hoy entrena a San Luis de Quillota, un equipo de la región de Valparáiso en Chile que juega en la segunda división pero le salió la chance y la aceptó porque es un laburante y cada oportunidad es única.

Maradona sigue siendo el eje central de la nota: “en la experiencia en Dorados pase por todas las emociones. Trabajar con Diego fue un sueño estar al lado de un referente nuestro. Le conté que me levantaba temprano en mi casa del campo, sintonizar el televisor blanco y negro para verlo en el juvenil 79. Fue maravilloso. Pase por momentos de tensión hasta que nos fuimos conociendo. Me siento un privilegiado de lo que viví, por el espacio que me dio y el vinculo que hice”.

“Estuvimos en una ciudad y un club hermoso, con recursos humanos extraordinarios, están todos a disposición, son una familia. Nunca me pasó que me trataran tan bien en un lugar donde no me conocían”, agregó.

En otro tramo de la entrevista resaltó que  “en lo profesional revertimos un inicio complicado. Me queda todo el camino que recorrimos con gente muy buena. No pudimos lograr el ascenso es cierto, aunque fue una experiencia imborrable”.

Panchito Martínez repasó datos y dijo: “en 4 meses jugamos 26 partidos, mucha competencia y poco entrenamiento. Mi tarea era analizar al rival, trabajar dosificando las cargas y darle información a Diego y a los jugadores sobre cada rival. Mi rol era asistir y estar en esos detalles. Además trabajar con los muchachos que no eran titulares para que todos se sientan bien”.

“MIS RECUERDOS DE ESTUDIANTES SON IMBORRABLES”

Martínez en Estudiantes jugó 14 partidos en el equipo que conducían Miguel Russo y Eduardo Manera y no duda en asegurar que “los recuerdos de Estudiantes son imborrables. Tuve la poca fortuna de estar un solo año, que fue complejo, era un golpe fuerte estar en la segunda división”.

“Fui parte desde un lugar muy chiquito. Tuvimos un torneo maravilloso y logramos el ascenso de una gran manera. Todo terminó de la mejor manera y siempre que voy me hacen sentir como uno más de esa familia maravillosa”, recordó el exmediocampista.

“Pude haber vuelto con Oscar Craviotto de entrenador pero San Martín de Mendoza no me dejó. Me sorprendo cada vez que voy, siempre me abren las puertas, con eso es suficiente para mi. Estoy orgulloso de pertenecer a ese mundo Estudiantes”, añadió.

En el diálogo telefónico desde Chile dejó volar su imaginación y afirmó que “soy un soñador, trabajo, me dedico, trato de crecer y entre mis deseos siempre está volver, me encantaría cumplir algún rol y sé que se va a dar. Alguna de las veces que vuelvo pienso que me quedo y no me voy más”.

“Tengo grandísimos recuerdos de esa cancha, ojalá pueda estar cuando la inauguren. Quiero volver a ser parte de ese country que tanto afecto y arraigo genera en el que pasó por ahí”, resaltó.

Martínez hoy entrena un equipo profesional pero también tuvo su paso por juveniles. “En el 2006 estuve en la reserva de Quilmes. Me llevo Humberto Zucarelli, fui coordinador. Descubrí un mundo que me sirvió mucho. Creci, aprendí y vi todo el esfuerzo que hace un chico, algo que descubrí porque yo al fútbol había llegado de grande”

“Hoy soy un trabajador y necesito trabajar pero dirigir profesionales es lo que más me gusta y me preparo cada día. Me identifica y lo disfruto”, finalizó Panchito Martínez, aquél 5, que sumó y mucho desde su lugar en ese equipo Pincha que retornó tan rápido a primera.

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El mundo del fútbol suele ser una jungla donde no es fácil sobrevivir y muchos personajes tienen que reinventarse todo el tiempo para no bajarse de la rueda que gira en forma permanente. Y en una de las tantas vueltas nos encontramos esta vez con José María Martínez, parte del plantel que logró el ascenso con Estudiantes en la temporada 94/95.