Generalmente están juntos y trabajan a plena luz del día. Ella luce su bufanda y gafas; él su característica campera negra. De acuerdo al testimonio de los vecinos damnificados del edificio de 14 entre 59 y 60, en el cual robaron tres veces, actúan siempre de la misma manera. La mujer toca los timbres para asegurarse de que no haya nadie mientras que el hombre ingresa por la fuerza, revisa y se lleva todos los objetos de valor. Esta semana, la pareja también dio el golpe en Barrio Norte y obligaron a las víctimas a mudarse de lugar.
“La chica siempre se queda tocando timbre para verificar que no haya nadie dentro del departamento. Siempre que entran no hay nadie y, por lo general aprovechan horarios en los cuales la gente trabajo o cursa”, indicó una de las víctimas que se comunicó vía WhatsApp con 0221.com.ar.
Hartos y cansados de la falta de respuesta de las autoridades, la mujer contó que decidieron visibilizar las imágenes para que los platenses estén alertas cada vez que vean a la pareja que, llamativamente, se las ingenia para robar y escapar a pesar de ser vistos por las cámaras de seguridad.
“La primera vez que robaron entraron a dos departamentos, la segunda a tres. Es un edificio nuevo y no todos están ocupados”, señaló en dialogo con este portal. Y añadió. “Hicimos todas las denuncias y no pasa nada”.
Esta semana, los inquilinos de la planta baja y primer piso del edificio de 18 entre 38 y 39 denunciaron que también fueron víctimas de esta pareja. ¿La modalidad? La misma. A plena luz del día, ella con su bufanda y sus gafas se posó sobre el portero para chequear si hay gente en los departamentos mientras él se las ingenia para romper las cerraduras y escapar con computadoras, perfumes, plata y hasta una Play Station 3.

En este caso, el joven le contó a este portal que no quisieron tomarle la denuncia y, ante la sucesión de robos, decidió mudarse del edificio. “También lo hicieron otros dos inquilinos. Nos cansamos y dijimos basta”, lanzó.

En cuanto a Barrio Norte, además de la pareja de ladrones, la situación está en su punto más crítico. Es que los vecinos sostienen que la inseguridad creció considerablemente, al tiempo que denuncian “zona liberada” para que los delincuentes actúen con total normalidad.