La historia de Andrés es una de las tantas que pueden encontrarse en los rincones de la ciudad. Tras quedarse sin empleo, solo pensó en hacer lo que le genera más satisfacción: ser peluquero. A pesar de contar con una gran formación, no la tuvo para nada fácil. Luego de recorrer muchos salones de belleza y barberías, el joven de 30 años no bajó los brazos y decidió empezar a cortar el pelo en las plazas de La Plata.
"Yo había estudiado barbería porque tenía la necesidad de hacer algo que me llenara. Cuando me echaron el trabajo en lo primero que pensé fue en dedicarme a esto. Fui a muchos lugares y no había caso, decían que no daba la talla. Un día tuve la idea de ir a Plaza Malvinas y ahí me empezó a preguntar la gente", cuenta ndrés Oliva en diálogo con 0221.com.ar.
En ese sentido, el joven comentó que se destaca por sobre el resto por un corte moderno, que muy pocos saben hacer: "Los clientes que lo prueban ven que cambian su imagen y muchas cosas, creo que por eso vienen cada vez más. Me está ayudando mucho el boca en boca", remarca el peluquero.
Lejos de ganar una gran cantidad de dinero, Andrés sostiene que con los cortes que realiza diariamente le alcanza para comprar comida y pagar las cuentas. El servicio cuesta $100 y es muy completo porque los clientes pueden realizarse un perfilado de ceja, sombreado y un diseño original. "Todo lo que pueda hacer con las máquinas, tijeras y navajas. Creo que lo vale", sostiene Oliva.
Al ver la gran respuesta que tuvo de la gente, Andrés decidió ubicarse en Plaza Italia para luego instalarse en Plaza Moreno y, de esta forma, seguir haciendo lo que más le gusta. "Esto también lo hago para ayudar a la gente lo más que puedo, hablo mucho cada vez que corto el pelo y los incentivo a que hagan lo que más quieran o tengan ganas. Se trata de ayudar", explica.
Con una silla, delantal, tijeras y la afeitadora eléctrica, el peluquero de Berazategui es la sensación de los platenses que transitan por la emblemática plaza, frente a la Catedral. La postal se repite todos los días pasado el mediodía. Allí se ubica con su silla y espera que los clientes se sienten unos tras otros para cambiar sus looks y prueben su corte estrella, ese que se asemeja al que utilizan los jugadores de fútbol de las grandes ligas europeas.
"Mi empresa se llama ¿Querés verte mejor? Con esa publicidad arranque y ahí empezaron a llamarme. Corto en casa también pero mi idea es juntar la mayor cantidad de dinero posible para alquilar un local que este bien iluminado”, se sincera y añade que “la verdad también tengo que agradecerle a la gente que se porta bien conmigo”.
Los interesados pueden ver su trabajo y contactarse con él en su cuenta de Instagram.