Los dueños de la tradicional panchería "El Morenito", ubicada en 12 y 54, explicaron que no podrán seguir brindando su servicio, tal como lo hicieron a lo largo de 22 años. Hace casi un mes atrás, los platenses se enteraban por sus nuevos logos y carteles que el lugar pasaba a llamarse "El Patio Grande", pero que aún mantenía el menú y la modificación se debía solo a un "cambio de firma". Sin embargo, la publicación en Facebook confirmó lo que todos preveían y le puso fin a un legado que todos esperan que continúe bajo la flamante administración.
"El Morenito de plaza Moreno, 12 y 54, lamenta no poder seguir brindándoles nuestro servicio. Nos genera profundo dolor no poder continuar", empieza la publicación que se hizo viral en la página de Facebook de la panchería. En ese sentido, dedicaron unas líneas para agradecer a todos los platenses que los acompañaron durante tanto tiempo: "Cientos de clientes fieles a nuestros productos, solo nos queda decir gracias. Millones de gracias por haber estado juntos tras varias generaciones", agregaron.
En el comunicado, la administración saliente contó que el lugar quedará "en muy excelentes manos" ya que los empleados de tantos años estarán a cargo de que la panchería "El Patio Grande", quienes continuarán cocinando los sanguches al paso que son una autentica debilidad de los platenses.
"Gracias por todo y a todos. Clientes, amigos y empleados. Nuevamente gracias por tantos años y no olvidemos también a todos los que tanto daños nos hicieron, para esas personas que son las menos también gracias. El éxito es para todos", cerraron la publicación que cosechó cientos de comentarios en los que muchos expresaron su tristeza y aprovecharon para despedirse.
En tanto, el puesto ya luce nuevos logos y carteles que indican que comenzó una nueva etapa en la histórica esquina de plaza Moreno.
La nueva imagen llamó la atención de los vecinos que a diario recorren la céntrica plaza y es que, de un día para el otro, el lugar amaneció con nuevos colores, un logo renovado y hasta un nuevo nombre. A pesar de los cambios, los nuevos dueños del lugar dejaron algo en claro: sus sanguches seguirán siendo los mismos que supieron ganarse a los fanáticos de las comidas al paso.