"Yo lo viví en carne propia. Tengo un hijo de 11 años y me costó muchísimo conseguir la vacuna del HPV en La Plata", aseguró Yanina Lamberti, bióloga investigadora del CONICET y especializada en Biotecnologia, a 0221.com.ar. La científica, que además es precandidata a concejal por la lista de Florencia Saintout en el Frente de Tod@s, advirtió que en el país hay faltantes en la Quíntuple bacteriana, la Menveo (contra la meningitis) e incluso la Sabin, que protege contra la poliomielitis.
De todas esas, "la Menveo es la más complicada", aseguró la especialista. Y destacó la gravedad de esta situación respecto de la salud pública en general: "Si una mamá o un papá va a llevar a vacunar a su hijo y no encuentra vacunas ¿cómo se asegura de que vuelvan? Por ahí están tres meses esperando y un bebé de 5 meses recién se puede vacunar a los 9 porque la dosis está en falta. Eso altera el calendario de vacunación, que por algo está así determinado, y repercute en todo el ámbito de la salud".
Según Lamberti (y muchos especialistas más) el faltante de vacunas no afecta solo a los niños que no se la dan, sino a toda la sociedad. "El nene que no se vacuna puede enfermarse y contagiar a otros, la vacuna es una cuestión colectiva y tiene que haber un 90% de cobertura para que funcione. Cuando el Estado no cumple esto y dificulta el acceso, dificulta la salud pública en general", precisó.
Entre los argumentos que esgrime el Gobierno nacional, resalta el hecho de que habrían tenido problemas con el distribuidor de vacunas. "Pero eso no es una excusa, tendrían que buscar los mecanismos para conseguir dosis de alguna manera. Esto también pone en agenda el tema de que no podemos andar dependiendo siempre de la importación de estos productos", planteó la especialista, que entre otras cosas trabaja y estudia acerca de la producción pública de medicamentos.
La ley de Producción Nacional de Medicamentos y Vacunas, sancionada en 2011, define a los medicamentos como un "bien social" y estipula la puesta en funcionamiento de un Programa Nacional para la Producción Pública de Medicamentos, Vacunas y Productos Médicos. Ese programa "tenía 150 millones al año de presupuesto en 2015; en 2016 no tuvo presupuesto, en 2017 tampoco; en 2018 tuvo 86 millones y este año 63 millones", indicó la bióloga, para quien "el Gobierno no tiene ningún tipo de intención de apuntalar la producción nacional de insumos médicos".

Además, se refirió al "movimiento anti-vacunas" y recordó que en Europa volvieron a tomar cuerpo enfermedades como el sarampión, y que el faltante de vacunas no ayuda a combatir ese renacimiento en nuestra región. "Creo que esto es parte de la desidia que viene mostrando el Ministerio de Salud a nivel global: los medicamentos aumentan hasta las nubes y no hay ningún tipo de medida para que eso no suceda, cuando son un bien social y deberían controlar que los precios no superen tanto la inflación... ni hablar del poder adquisitivo", cerró.