El pasado 22 de enero, Jéssica se hallaba custodiando a un detenido internado en el hospital cuando, cerca de las 2.30, escuchó los gritos de una parturienta que acaba de llegar al lugar y se encontraba dentro de una camioneta en el estacionamiento. La agente no dudó, corrió para ayudar a la mujer y la alzó para subirla por la escalera hasta la sala de parto. Sin embargo, ni bien llegaron a la camilla, su pequeña nació.
Herrera, cabo del SPB y con una trayectoria de seis años en la Guardia de Seguridad Exterior de la Unidad 25 de Olmos, había declarado en aquel momento: "Tengo un nene de 10 años y dos hijas de 7 y 3. Para mí fue una experiencia muy emocionante haber podido colaborar con el alumbramiento".
Sin embargo, su actitud intachable se vio manchada por un hecho ocurrido durante las últimas horas. Fuentes oficiales informaron a 0221.com.ar que la agente fue demorada tras haber ingresado a la Unidad 9 de Villa Elvira con drogas y alcohol para un amigo que estaba detenido.
Según explicaron, antes de entrar a la cárcel, el jefe de requisa advirtió que Herrera se había negado a que un oficial le revisara el bolso y se lo había pasado a su hermana, quien cumplía funciones en la oficina de visitas. Ante esta situación, se descubrió que llevaba 13,6 gramos de marihuana, varias pastillas de alprazolam y clonazepam y fernet camuflado dentro de una botella de Coca Cola.
Por este motivo, se le dio intervención a la Ayudantía de Estupefacientes del Departamento Judicial de La Plata y a los efectivos de la comisaría Octava para que investigaran el episodio. De esta manera, la Auditoría General de Asuntos Internos resolvió sumariar a las dos hermanas y pasarlas a disponibilidad de forma preventiva.