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El mono de Ringuelet volvió a hacer de las suyas: ¿dónde lo vieron?

Reapareció el animal y revolucionó nuevamente el barrio. Si bien ya habrían identificado la casa de su dueño, los vecinos no denuncian la situación e impiden que se ordene un allanamiento para capturarlo.

Las andanzas del mono suelto en La Plata sumaron un nuevo capítulo. En las últimas horas lo volvieron a ver a metros de la Escuela Primaria N° 60, donde suele aparecer con cierta regularidad. Como viene contando 0221.com.ar, ya lo vieron por ese barrio y también por Tolosa, donde no paran de sacarle fotos o filmarlo.

El ejemplar de la raza carayá se convirtió en un verdadero furor a fines de enero, cuando los vecinos lo descubrieron y dieron a conocer su existencia. De la sorpresa, a la ternura y también al temor e indignación, las autoridades provinciales siguen buscándolo para llevarlo al parque ecológico pero no logran atraparlo. 

Este lunes el animal fue visto en 2 bis y 515, casi en el ingreso al colegio. Ahí estuvo un rato, yendo y viniendo por la vereda, sin acercarse a ningún transeúnte. 

"Va cada tanto a la escuela y luego huye", aseguró semanas atrás a este portal Horacio Mangudo, director de la Estación de Cría de Animales Silvertes (ECAS), quien en su momento se comunicó con la directora de la institución. Según precisó, la mujer dio aviso a la Dirección de Zoonosis de la Municipalidad de La Plata, pero desde el área volvieron a explicar que no tienen ningún tipo de injerencia con este tipo de animales.

Es por eso que el tema fue derivado a la Dirección de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires y los voceros del área, que depende del Ministerio de Agroindustria, que le confió al ECAS la captura del animal para su posterior traslado a esa estación del Parque Pereyra Iraola. En ese marco, su titular recordó a este medio que no pueden actuar sin una denuncia y una orden judicial: "No podemos hacer nada".

Para Mangudo algunos vecinos saben dónde está el mono y no quieren dar aviso a las autoridades. En efecto, ya habrían identificado dónde viven sus dueños: residirían a tan solo dos cuadras de la Primaria. "No se puede tener en una vivienda un animal de este tipo, pero no podemos ingresar", insistió.

Ringuelet es una de las zonas preferidas del carayá: ya lo vieron trepado a los árboles en 3 bis entre 515 y 515 bis. Ahí también una vecina le sacó fotos cuando lo descubrió en su jardín.


Luego se paseó por los techos y se colgó de los cables del barrio. Hace casi un mes lograron filmarlo, caminando y hasta colgando de ellos en plena vía pública.


Antes de su última visita a la escuela, el ejemplar se metió en una casa. Aprovechando el calor del verano y que una de las ventanas estaba abierta, el mono entró y, con total tranquilidad, se puso a jugar con un par de medias y un peluche.

A pesar de los esfuerzos, la búsqueda continúa. El animal parece haberse convertido en la mascota del barrio: se pasea con total libertad de una casa a otra.

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