Los búnkers narco son considerados guaridas de la muerte, construcciones donde se comercializa y, en muchos casos, se produce droga. Generalmente, están ubicados en barrios marginales pero también pueden encontrarse en zonas de alto poder adquisitivo, camuflados como quintas de fin de semana.
"Son espacios donde se acopia la sustancia estupefaciente, se realiza su estiramiento -preparación- y se la embolsa; luego de efectuar estos pasos, se la entrega a los 'soldados' para que la vendan bajo la modalidad 'menudeo'. Estos lugares o bien son propiedad del número uno de la organización o están manejados por los 'soldados' de mayor confianza", indicaron voceros oficiales a 0221.com.ar.
El pasado 18 de marzo, la Policía Bonaerense desmanteló la banda "Los Raúl", una organización narco que utilizaba cinco de estos búnkers para vender cocaína y marihuana en Melchor Romero. Tras diez allanamientos realizados en el marco del "Operativo Caballo de Troya", cuatro de sus cabecillas fueron detenidos y se secuestró gran cantidad de droga fraccionada, elementos de corte, armas de distintos calibres, municiones y dinero en efectivo.
Cabe destacar que la investigación comenzó varios meses antes, a partir de una denuncia realizada por la Municipalidad luego de que las autoridades dialogaran con los vecinos del barrio y descubrieran lo que estaba pasando. Según explicaron, la pesquisa incluyó seguimientos encubiertos y registro fotográfico y fílmico, lo cual permitió conocer el modus operandi de la asociación ilícita y el rol que cumplía cada integrante.
Durante el procedimiento, un grupo comando ingresó escondido al barrio dentro de camiones municipales, con el objetivo de evitar ser identificados ya que los "soldaditos" de la banda custodiaban los búnkers.

Exactamente una semana después, el 25 de marzo, las autoridades regresaron a Romero pero esta vez para derribar aquellas propiedades donde se comercializaba la droga. En aquel entonces, el intendente Julio Garro aseguró: “La destrucción de este búnker es un mensaje directo a los delincuentes: no hay lugar para ellos en nuestra ciudad ni en la provincia”.
El 3 de abril, por otra parte, un nutrido grupo de efectivos de la subcomisaría La Unión, en conjunto con agentes de la Policía Local y de otras comisarías, llevaron a cabo una serie de allanamientos sorpresa en La Palmera. Al igual que en el "Operativo Caballo de Troya", las autoridades ingresaron al barrio utilizando un camión térmico, de forma encubierta, y lograron detener a siete personas.
El procedimiento se realizó en tres viviendas que funcionaban como búnkers: una en 36 bis entre 150 y 151 y las otras dos en 36 bis entre una calle cortada y 151. Asimismo, se secuestraron 840 dosis de cocaína, 546 dosis de marihuana lista para su venta, un revólver calibre .38, más de 23 mil pesos en efectivo, dos teléfonos celulares, elementos de corte y balanzas de precisión.
Según explicaron las fuentes, en dichas edificaciones no habitaban familias sino que eran propiedad de otros narcotraficantes que actualmente se encuentran detenidos: "Cuando las estructuras son sólidas, las conservamos para utilizarlas con fines sociales, sino las derrumbamos", indicaron fuentes del Ministerio de Seguridad provincial.
Sobre ese procedimiento, el secretario de Políticas Públicas en Seguridad y Justicia, Darío Ganduglia, señaló: “En La Plata vamos a seguir trabajando para terminar con los narcos y devolverle la tranquilidad a cada uno de los barrios platenses”. En la misma línea, el Intendente remarcó que “la Provincia viene llevando adelante un trabajo muy importante contra las mafias y el narcotráfico y desde el municipio colaboramos con la logística y acompañamos con tareas de prevención”.