“No pienso en otra cosa que no sea el próximo partido”, fue una de las frases que deslizó Darío Ortiz luego de la victoria ante el Halcón de Varela y ante la pregunta por lo que sucederá después de junio. El DT no quiere desenfocarse de los compromisos deportivos, sin embargo junio se acerca y ya se trabaja en el armado para de la próxima temporada.
A pesar del silencio que se esmeran en mantener desde la dirigencia y el cuerpo técnico, hay dos nombres los cuales suenan en los pasillos de calle 4 y que interesan considerablemente para transformarse en refuerzos triperos.
Uno de ellos es el defensor central de San Martín de Tucumán, Lucas Acevedo. Con 27 años y 1.94 de estatura, el futbolista cordobés tuvo un destacado rendimiento en la temporada a pesar de que su equipo terminó perdiendo la categoría. Al zaguero se le termina su vínculo con la entidad tucumana y su intención y seguir jugando en Primera División. Además del Lobo, también parecen estar interesados clubes de Brasil y México, como así también otros de nuestro país.
Otro de los que está en la órbita tripera es Pablo Bonilla, lateral por la derecha venezolano, de 19 años y que se destaca en el seleccionado sub-20 de su país. Actualmente se desempeña en el Portuguesa FC y por su buen rendimiento tiene varias ofertas para emigrar de Venezuela. El representante del defensor es Rodolfo Baqué, el mismo que el de Jan Hurtado y Jesús Vargas, por lo que la intención sería que el arribo a Gimnasia se diera en condiciones similares a la de los otros dos mencionados. Cabe destacar que en este caso, también existen clubes de Europa que podrían ser el destino de Bonilla, pero nada está avanzado aún.

A pesar de que el Indio asegura que todavía no habló con ningún hombre del plantel para definir su continuidad, la posible llegada de estos dos defensores es bastante lógica, ya que después de junio en el Lobo ya no contarán con Ezequiel Bonifacio y es incierto el futuro de Facundo Oreja.