Pidieron prisión preventiva para el acusado de matar a su pareja en Ensenada
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Pidieron prisión preventiva para el acusado de matar a su pareja en Ensenada

Lo solicitó la fiscal al juzgado de Garantías y la defensa apelará la medida por considerar que el detenido es ajeno al hecho ya que se trató de un caso de suicidio. Faltan resultados de pericias y el relato de varios testigos.

Un pedido de prisión preventiva recayó sobre Víctor Oscar Miño, acusado de arrojar al vacío a su pareja Mariela González. El hecho que se investiga ocurrió en la madrugada del 17 de marzo en un departamento de calle 124 entre 49 y 50 de la localidad de Ensenada.

La primera versión policial daba cuenta que la mujer habría sido asesinada por su pareja. Los peritos llegaron a esa conclusión con apenas un examen visual del cuerpo, sin tener el resultado de la evidencia al microscopio. Pero el relato de las hijas de la víctima confirma parcialmente la versión del acusado, procesado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.

La causa comenzó a ser investigada por el fiscal Álvaro Garganta, de turno al momento del hecho, pero al aparecer indicios de un posible caso de violencia de género, envió al expediente a la fiscal Mariana Rufino, titular de la fiscalía temática de casos de violencia machista en el seno familiar.

La fiscal consideró que los testimonios que avalan la versión del acusado no son suficientes para demostrar su inocencia y solicitó que la detención se convierta en prisión preventiva. La medida deberá ser resuelta por la jueza de Garantías Florencia Butiérrez.

La defensa está en manos del abogado particular Matías Pietra Sanz, quien, en caso de que la jueza haga lugar a la medida solicitada, acudirá a la Cámara de Apelaciones y Garantías para intentar cambiar encierro por libertad mientras dure el proceso y se llegue a una eventual sentencia en un hipotético juicio oral. Falta mucho camino por recorrer aun.

En la hoja de ruta del expediente figuran varias medida de pruebas que restan producir, entre las que sobresalen la pericia de salud mental del acusado (para conocer con base científica si es una persona violenta con las mujeres) y más de 10 testimoniales solicitadas por la defensa.

En tanto ya declararon las hijas de la víctima. Sus testimonios no concordaron. Relataron que su madre era depresiva y no estaba medicada, pero una sostuvo que mientras estuvo en pareja con Miño nunca la vio golpeada, al tiempo que su hermana refirió que la vio con moretones en el cuerpo, aunque no pudo explicar el origen de esas marcas en el cuerpo.

También los vecinos de la pareja dieron sus versiones en el expediente. Sostuvieron que esa noche no escucharon discusiones previas al fatal desenlace.

Además dio testimonio la ex pareja del acusado, con quien compartió 15 años de relación. La mujer, entre llantos, aseguró que considera incapaz a Miño de matar a una mujer, que su relación con él fue normal y discutían como lo hace toda pareja. El motivo de la separación fue por problemas con los hijos de la mujer y describió al acusado como “una persona agradecida, trabajadora y de buen corazón”.

Otra de las pericias que restan realizar son los análisis de los fármacos que le encontraron a la mujer entre sus pertenencias halladas en el lugar del hecho.

Mariela y Víctor habían formado pareja en mayo de 2018 y al poco tiempo comenzaron a convivir en el complejo de departamentos de calle 124 entre 49 y 50 del barrio El Dique perteneciente a localidad de Ensenada. Allí fue encontrada muerta en un terreno lindero. El acusado sostiene que la mujer se suicidó luego de una discusión.

La defensa solicitó un amplio reconocimiento médico legal sobre el cuerpo del acusado, para demostrar que no tiene signos de pelea, una pericia psicológica y filmaciones de cámaras de seguridad de avenida 60 a la altura de la rotonda Favaloro en la localidad de Berisso, en las que habrían quedado registradas las imágenes de la mujer cuando, el sábado por la tarde/noche, se baja intempestivamente del auto en el que viajaba con el acusado. Iban rumbo a una fiesta a la casa de unos amigos en el vecino distrito, a la que nunca llegaron.

Miño ofreció llevarla de regresa a La Plata pero la mujer se negó. “Me voy en micro”, le habría dicho. El acusado volvió a su departamento y minutos después llegó su pareja. Cenaron, hablaron, discutieron y llegó el trágico final. Nada está dicho aun en este expediente, faltan resultados de pericias y nuevos testimonios.

Lo solicitó la fiscal al juzgado de Garantías y la defensa apelará la medida por considerar que el detenido es ajeno al hecho ya que se trató de un caso de suicidio. Faltan resultados de pericias y el relato de varios testigos.

16 de abril de 2019

Un pedido de prisión preventiva recayó sobre Víctor Oscar Miño, acusado de arrojar al vacío a su pareja Mariela González. El hecho que se investiga ocurrió en la madrugada del 17 de marzo en un departamento de calle 124 entre 49 y 50 de la localidad de Ensenada.

La primera versión policial daba cuenta que la mujer habría sido asesinada por su pareja. Los peritos llegaron a esa conclusión con apenas un examen visual del cuerpo, sin tener el resultado de la evidencia al microscopio. Pero el relato de las hijas de la víctima confirma parcialmente la versión del acusado, procesado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.

La causa comenzó a ser investigada por el fiscal Álvaro Garganta, de turno al momento del hecho, pero al aparecer indicios de un posible caso de violencia de género, envió al expediente a la fiscal Mariana Rufino, titular de la fiscalía temática de casos de violencia machista en el seno familiar.

La fiscal consideró que los testimonios que avalan la versión del acusado no son suficientes para demostrar su inocencia y solicitó que la detención se convierta en prisión preventiva. La medida deberá ser resuelta por la jueza de Garantías Florencia Butiérrez.

La defensa está en manos del abogado particular Matías Pietra Sanz, quien, en caso de que la jueza haga lugar a la medida solicitada, acudirá a la Cámara de Apelaciones y Garantías para intentar cambiar encierro por libertad mientras dure el proceso y se llegue a una eventual sentencia en un hipotético juicio oral. Falta mucho camino por recorrer aun.

En la hoja de ruta del expediente figuran varias medida de pruebas que restan producir, entre las que sobresalen la pericia de salud mental del acusado (para conocer con base científica si es una persona violenta con las mujeres) y más de 10 testimoniales solicitadas por la defensa.

En tanto ya declararon las hijas de la víctima. Sus testimonios no concordaron. Relataron que su madre era depresiva y no estaba medicada, pero una sostuvo que mientras estuvo en pareja con Miño nunca la vio golpeada, al tiempo que su hermana refirió que la vio con moretones en el cuerpo, aunque no pudo explicar el origen de esas marcas en el cuerpo.

También los vecinos de la pareja dieron sus versiones en el expediente. Sostuvieron que esa noche no escucharon discusiones previas al fatal desenlace.

Además dio testimonio la ex pareja del acusado, con quien compartió 15 años de relación. La mujer, entre llantos, aseguró que considera incapaz a Miño de matar a una mujer, que su relación con él fue normal y discutían como lo hace toda pareja. El motivo de la separación fue por problemas con los hijos de la mujer y describió al acusado como “una persona agradecida, trabajadora y de buen corazón”.

Otra de las pericias que restan realizar son los análisis de los fármacos que le encontraron a la mujer entre sus pertenencias halladas en el lugar del hecho.

Mariela y Víctor habían formado pareja en mayo de 2018 y al poco tiempo comenzaron a convivir en el complejo de departamentos de calle 124 entre 49 y 50 del barrio El Dique perteneciente a localidad de Ensenada. Allí fue encontrada muerta en un terreno lindero. El acusado sostiene que la mujer se suicidó luego de una discusión.

La defensa solicitó un amplio reconocimiento médico legal sobre el cuerpo del acusado, para demostrar que no tiene signos de pelea, una pericia psicológica y filmaciones de cámaras de seguridad de avenida 60 a la altura de la rotonda Favaloro en la localidad de Berisso, en las que habrían quedado registradas las imágenes de la mujer cuando, el sábado por la tarde/noche, se baja intempestivamente del auto en el que viajaba con el acusado. Iban rumbo a una fiesta a la casa de unos amigos en el vecino distrito, a la que nunca llegaron.

Miño ofreció llevarla de regresa a La Plata pero la mujer se negó. “Me voy en micro”, le habría dicho. El acusado volvió a su departamento y minutos después llegó su pareja. Cenaron, hablaron, discutieron y llegó el trágico final. Nada está dicho aun en este expediente, faltan resultados de pericias y nuevos testimonios.

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