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Vecinos de Villa Castells estallaron de bronca contra ABSA por la falta de agua

Desde el miércoles 6 de marzo hay problemas con el servicio del vital elemento en esa zona de Gonnet. Las boletas llegan con aumento, la empresa no reconoce una sentencia judicial por la que debería cobrar sólo el 50% por proveer un líquido "no apto para consumo humano".

Vecinos de una gran parte del barrio de Villa Castells están hartos del mal servicio de agua que reciben por parte de la empresa ABSA, que envió las nuevas boletas con aumento e intimaciones de pago a los usuarios que se abrazan a un fallo judicial de la justicia platense que los habilita a pagar sólo la mitad de un servicio de agua que “no es apto para consumo humano”.

Desde hace más de 10 años que los usuarios de la zona sufren la carencia de agua y la situación se agrava en verano cuando aumenta el consumo producto de las altas temperaturas y del llenado de piletas particulares. En esta ocasión, desde el pasado miércoles 6 de marzo los frentistas están con las canillas y tanques secos.

El malestar aumenta con cada reclamo que los usuarios realizan a la empresa, donde siempre obtienen la misma respuesta de la operadora de turno: “Debe ser un problema ya que es el único reclamo que tenemos de ese lugar”.

Mientras los damnificados pagan las boletas con importes superiores a mil pesos mensuales, comenzaron a llegar las nuevas facturaciones con fuerte incrementos, superiores al 30%.

También son moneda corriente, según indican los vecinos, las intimaciones de pago para aquellos usuarios que dejaron de pagar el servicio porque ABSA no acata el fallo dictado por el juez Dante Rusconi, titular del Juzgado de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de La Plata, en el que estableció que hasta que la empresa no garantice que el agua que emana de las canillas de la zona sea apta para consumo humano, solo debe cobrar el servicio de cloacas, es decir, el 50% del valor total del servicio.

Uno de los aspectos llamativos del caso es que ABSA cumple con la parte de la resolución que establece la entrega gratuita de agua potable en bidones, es decir, reconoce que lo que sale de la canilla no se puede consumir, pero se niega a cobrar la mitad del servicio que no provee, tal como se lo indicó la justicia.

El 14 de octubre de 2016 el Juzgado de Faltas Nº 2 de La Plata dictaminó que los vecinos de Gonnet y Villa Castells no deberán pagar la tarifa por el servicio de ABSA desde el mes de julio de aquel año. Además, ordenó que la empresa no podrá exigir el pago de deudas posteriores a enero de 2014.

La decisión del juez parte de una denuncia presentada por vecinos de esas localidades y avalada por informes del Instituto Biológico que afirman que el agua que distribuía ABSA no es apta para el consumo, por lo cual se detectaron incluso problemas de salud de parte de vecinos que se trataron en el hospital San Roque de Gonnet.

En dos fallos anteriores, la Justicia ordenó a ABSA a poner a disposición de los vecinos agua potable envasada en el Centro Comunal de Gonnet y a entregarla en escuelas e instituciones de la zona.

La propia empresa admitió los problemas de calidad del agua y afirmó que la solución definitiva sería la construcción de un acueducto que lleve “agua superficial”.

“Al menos en relación a la provisión de agua potable, todo indicaría que AGUAS BONAERENSES SOCIEDAD ANÓNIMA no se encuentra cumpliendo con la prestación del servicio público a su cargo en las zonas alcanzadas por estas actuaciones”, afirmó Rusconi en su fallo.

Además, incluye críticas al OCABA, el organismo de control encargado de velar por la potabilidad del agua, ya que, subrayó, “posee expresamente dentro de sus facultades la de suspender la aplicación de la tarifa cuando se compruebe que la calidad de la prestación del servicio no es la adecuada” y “no habría actuado en tal sentido”.

Además existe una causa abierta en la Unidad Funcional de Instrucción 11 de La Plata en la que un informe de laboratorio determinó que el agua no es apta para consumo humano.

El pasado 16 de enero se rompió el acueducto que se construye en la zona y se agravó la situación. Lo mismo ocurrió una semana después y en, al menos, otras dos oportunidades, es decir, cuatro roturas.

Mientras Aguas Bonaerenses SA (ABSA) solicita nuevos aumentos y el presidente de la firma asegura estar llevando a cabo uno de los más ambiciosos planes de infraestructura, los reclamos contra la empresa y el servicio que presta se acumulan unos tras otros.

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