El inusual suceso se registró poco después del mediodía de este jueves. La jornada transcurría con normalidad en el atestado local de comidas rápidas de 12 y 56, hasta que un persistente y desagradable olor comenzó a advertir a los clientes de que algo extraño sucedía en el lugar. Fue entonces cuando los trabajadores advirtieron que aguas de las cloacas comenzaban a salir por una de las rejillas de desagües.
"Había un olor nauseabundo tremendo", escribió uno de los testigos al WhatsApp de 0221.com.ar y agregó que a pesar de los problemas ocasionados, el personal actuó rápidamente para desalojar el lugar y evitar mayores inconvenientes.
Tras liberar el local, los trabajadores debieron comenzar a trabajar en la limpieza del mismo, puesto que gran parte de la planta baja del edificio se vio afectada por la presencia de las aguas servidas.
Aunque todavía se desconoce a ciencia cierta qué fue lo que ocurrió, ya se trabaja en determinar cuál fue el problema para poder volver a abrir las puertas de la franquicia, que se instaló en el paseo comercial en enero pasado.