El inusual suceso se registró poco después del mediodía de este jueves. La jornada transcurría con normalidad en el atestado local de comidas rápidas de 12 y 56, hasta que un persistente y desagradable olor comenzó a advertir a los clientes de que algo extraño sucedía en el lugar. Fue entonces cuando los trabajadores advirtieron que aguas de las cloacas comenzaban a salir por una de las rejillas de desagües.






