Para hacerle frente a la crisis económica que golpea cada vez más fuerte a los bolsillos, un grupo de platenses se reúne cada quince días en el centro cultural Olga Vázquez de 60 entre 10 y 11 para intercambiar productos y servicios, de una calidad y muy buen precio. Para ello, la asamblea Moneda Par La Plata utiliza este recurso social y negocia las mejores condiciones para que tanto el comprador como el vendedor salgan beneficiados. La única condición es descargar una billetera digital al celular y comenzar a adquirir la criptomoneda para operar.
La aplicación -Moneda Par La Plata- se puede descargar por el sistema Play Store y solamente funciona para el sistema operativo Android. Se trata de la primera moneda electrónica argentina basa con tecnología de “cadena de bloques” (blockchain). Este “peso virtual” fue obra de la ONG Wawa, un grupo de programadores que desarrolló la tecnología y la página web de la comunidad, donde se pueden promocionar los servicios de cada usuario.
El funcionamiento de la asamblea tiene similitudes con el trueque pero, con la moneda par, el interesado puede adquirir un producto sin la necesidad de entregar algo a cambio sino que funciona como una cuenta corriente entre los miembros que participan de la comunidad. Es decir que, si alguien entrega un alimento, el vendedor no necesita llevarse nada a cambio y tendrá un saldo a favor en su billetera digital, el cual podrá ser usado cuando lo desee.
“Hace dos años que empezó a funcionar en la Argentina pero recién ahora pudimos establecer una asamblea seria en la ciudad”, señaló uno de los miembros de la comunidad Moneda Par La Plata, Pablo Cabo. En ese sentido, el joven detalló: “Me está resultando porque tengo la posibilidad de conseguir alimentos de buena calidad a buen precio o arreglos de ropa y en mi casa”.
Los miembros de la asamblea ofrecen diferentes tipos de productos y servicios para aumentar su saldo en la billetera virtual. Cabe señalar que las negociaciones se dan entre las partes y, en algunos casos, llegan a un acuerdo para realizar una parte del pago virtual y la otra en pesos.

“Entre todos compartimos los conocimientos y le vamos poniendo los precios. Es libre pero aquel que no sabe cómo ponerlo nos asesoramos cómo hacemos, tanto para productor como consumidores”, explicó Cabo. Y agregó que “la aplicación registra cada una de las transacciones que se hacen, esto significa que es seguro y no se puede falsificar”.
Los precios de los productos y servicios se calculan en virtud de la confianza, la buena fe, en la valoración de los saberes y en el sentido de justeza. Pero, fundamentalmente, la idea es que ambas partes puedan llegar a un buen acuerdo.

Desde que se lanzó en la ciudad, la iniciativa es un éxito. Por el momento la asamblea se encuentra en una etapa de seguir sumando miembros a la comunidad pero, en los próximos días, el objetivo es recorrer los distintos barrios de La Plata para que los vecinos conozcan los beneficios de realizar transacciones virtuales y no depender del peso.

“La mayoría de los que vamos ahí requerimos alimentos. Son las transacciones e intentamos hacer el precio y comercio justo”, cerró el activista de la moneda par.