La esquina de 39 y 115, en el corazón del Barrio Hipódromo, se convirtió en escenario de la fiesta de carnaval y los vecinos salieron a la calle a jugar con agua y espuma. Un tablado se preparó al mediodía y por allí pasaran distintos números artísticos, pero la música sonó desde temprano y acompañó a las familias que se acercaron a jugar con agua y espuma.