Aunque todo parece indicar que la propuesta presentada por el Gobierno nacional a los profesores de la CONADU, entre los que se encuentran los docentes de la UNLP, será rechazada, la decisión será puesta a consideración de las asambleas de docentes. Es que el aumento que sugirió la cartera nacional de Educación es en blanco y ello genera opiniones disímiles entre los trabajadores.
A pesar de las dudas, desde la conducción gremial siguen siendo claros: “El Gobierno nos pide que hagamos un esfuerzo. Lo que contestamos es que 10 puntos de pérdida de salario es un golpe enorme para el bolsillo de los trabajadores, sobre todo teniendo en cuenta que el aumento de la canasta básica alimentaria es mucho mayor que el 51% de inflación”, sostienen. Pero en ese mismo sentido aclaran que la decisión será tomada de manera “democrática” y explican que se definirán “conjuntamente” los pasos a seguir.
Tras conocerse el índice de inflación del INDEC de febrero, que alcanzó el 3,8%, la suba interanual correspondiente al período de la paritaria -desde marzo de 2018 hasta febrero de 2019- fue de 51,3%. En ese marco, los educadores sostienen que con el 7% ofrecido solo llegarían a un 41% de aumento en ese mismo período, teniendo en cuenta las subas de octubre (25%), enero (5%) y febrero (4%).
La propuesta fue recibida, pero los líderes gremiales indicaron que la decisión sería puesta en manos de un plenario de secretarios generales. Estos últimos definieron este martes que la decisión final sea tomada por los propios docentes, por lo que serán las asambleas de educadores las que definan aceptar o no el ofrecimiento.

Por lo pronto, no se descarta que puedan volver los paros a las universidades nacionales. Es que si se decide rechazar la propuesta, los profesores delinearán los pasos a seguir en el marco de su “plan de lucha” lo que bien podría incluir el cese de las actividades en las casas de estudio del país, incluyendo a la UNLP.