La historia de la virgen que produce desmayos en Salta y que llegará a La Plata
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La historia de la virgen que produce desmayos en Salta y que llegará a La Plata

El arzobispo de La Plata la va a entronizar en una ceremonia que se llevará a cabo en la Basílica de San Ponciano el próximo 25 de marzo. Esta es su historia.

En los últimos días se conocío la decisión del arzobispo Víctor “Tucho” Fernández de entronizar en La Plata a la Virgen del Cerro. En Salta causó sorpresa porque la Inmaculada Madre del Corazón Eucarístico de Jesús tiene su capilla en el norte y no está reconocida oficialmente por la Iglesia. En aquella provincia a lo largo del año se acercan más de 1 millón de personas para ir a verla, en una impresionante manifestación de fé. ¿Quién es?

Todo comenzó en 1990 cuando María Livia Galliano de Obeid, una madre salteña de tres hijos y abuela, experimienta los primeros sucesos que terminarían desembocando en un fenómeno gigante. Un día de aquel año escucha una voz interior que se presenta como la madre de Dios. Al principio ella quiso guardar el secreto pero la Virgen la invitó a compartirlo. Así lo relata una nota del diario La Gaceta en noviembre de 2011, en la previa del décimo aniversario de la entronización de aquella imagen de la Virgen María.

Desde 2001, en Tres Cerritos, Salta, miles y miles de fieles se reúnen a orar. Todo, tiempo después de que María Livia un día "sintió una fuerza que la puso de rodillas, levantó la cabeza y allí en medio de una inmensa luz apareció una joven de alrededor de 14 años con sus manos y brazos extendidos hacia abajo, desde donde salían purísimas luces. Llevaba un vestido blanco, un manto azul y sus ojos azul mar eran de una belleza sin par". Así lo escribieron en aquel relato.

Pero lo más insólito de esta historia es lo que ocurre con muchas de las personas que hasta el día de hoy se acercan al santuario. Es que María Livia acerca su mano al hombro de cada persona que sube al cerro y hay quienes inmediatamente después se desmayan. "Caen en el descanso”, según dicen los fieles. Al restablecerse, confiesan haber sentido la presencia de la Santísima Virgen María, gracias a la intersección de la mujer.

 

 

"No hay explicación científica. Unos caen y otros no. Se trata como de un estado de plenitud o de éxtasis, en el que la persona permanece consciente. Es el mismo fenómeno que se produce en las misas carismáticas. El estado se llama 'descanso del espíritu' y se repite en todas las apariciones de la Virgen a lo largo de la historia", describen en Salta.

 

 

 

 

 

 

Como contó 0221.com.ar, en nuestra ciudad se desató la controversia menos pensada luego del anuncio de la llegada de la Virgen del Cerro. Tucho Fernández decidió que entronizarla en una ceremonia que se llevará a cabo en la Basílica de San Ponciano.

El quid de la cuestión es que la misma no está reconocida por la Iglesia Católica, por eso el asombro de la curia, especialmente de la salteña. En medio del escándalo, el prelado de la capital provincial argumentó su resolución y destacó el apoyo de la gobernadora María Eugenia Vidal.

El arzobispo de La Plata la va a entronizar en una ceremonia que se llevará a cabo en la Basílica de San Ponciano el próximo 25 de marzo. Esta es su historia.

17 de marzo de 2019

En los últimos días se conocío la decisión del arzobispo Víctor “Tucho” Fernández de entronizar en La Plata a la Virgen del Cerro. En Salta causó sorpresa porque la Inmaculada Madre del Corazón Eucarístico de Jesús tiene su capilla en el norte y no está reconocida oficialmente por la Iglesia. En aquella provincia a lo largo del año se acercan más de 1 millón de personas para ir a verla, en una impresionante manifestación de fé. ¿Quién es?

Todo comenzó en 1990 cuando María Livia Galliano de Obeid, una madre salteña de tres hijos y abuela, experimienta los primeros sucesos que terminarían desembocando en un fenómeno gigante. Un día de aquel año escucha una voz interior que se presenta como la madre de Dios. Al principio ella quiso guardar el secreto pero la Virgen la invitó a compartirlo. Así lo relata una nota del diario La Gaceta en noviembre de 2011, en la previa del décimo aniversario de la entronización de aquella imagen de la Virgen María.

Desde 2001, en Tres Cerritos, Salta, miles y miles de fieles se reúnen a orar. Todo, tiempo después de que María Livia un día "sintió una fuerza que la puso de rodillas, levantó la cabeza y allí en medio de una inmensa luz apareció una joven de alrededor de 14 años con sus manos y brazos extendidos hacia abajo, desde donde salían purísimas luces. Llevaba un vestido blanco, un manto azul y sus ojos azul mar eran de una belleza sin par". Así lo escribieron en aquel relato.

Pero lo más insólito de esta historia es lo que ocurre con muchas de las personas que hasta el día de hoy se acercan al santuario. Es que María Livia acerca su mano al hombro de cada persona que sube al cerro y hay quienes inmediatamente después se desmayan. "Caen en el descanso”, según dicen los fieles. Al restablecerse, confiesan haber sentido la presencia de la Santísima Virgen María, gracias a la intersección de la mujer.

 

 

"No hay explicación científica. Unos caen y otros no. Se trata como de un estado de plenitud o de éxtasis, en el que la persona permanece consciente. Es el mismo fenómeno que se produce en las misas carismáticas. El estado se llama 'descanso del espíritu' y se repite en todas las apariciones de la Virgen a lo largo de la historia", describen en Salta.

 

 

 

 

 

 

Como contó 0221.com.ar, en nuestra ciudad se desató la controversia menos pensada luego del anuncio de la llegada de la Virgen del Cerro. Tucho Fernández decidió que entronizarla en una ceremonia que se llevará a cabo en la Basílica de San Ponciano.

El quid de la cuestión es que la misma no está reconocida por la Iglesia Católica, por eso el asombro de la curia, especialmente de la salteña. En medio del escándalo, el prelado de la capital provincial argumentó su resolución y destacó el apoyo de la gobernadora María Eugenia Vidal.

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