"Queremos volver a ser lo que éramos": el renacer de Baobab luego del trágico incendio
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"Queremos volver a ser lo que éramos": el renacer de Baobab luego del trágico incendio

El pasado miércoles 27 de febrero, el comercio de 14 y 518 recibió un duro golpe que lo dejó al borde de la ruina. El descuido de un grupo de obreros desató un incendio que causó daños totales en las instalaciones y pérdidas cercanas a los 17 millones de pesos. Pese a esta situación, con la ayuda de familiares, amigos y clientes, los propietarios diagramaron el operativo retorno, algo que podría llegar a darse mucho antes de lo esperado.

Baobab, histórico comercio de la ciudad destinado a la venta de productos para camping, nació en 1998 y, por más de 20 años, funcionó en el predio ubicado a metros de la bajada del distribuidor Pedro Benoit. Un voraz incendio, desatado el pasado 27 de febrero, devoró el interior, destruyó las instalaciones y dejó a ocho familias a la deriva. En diálogo con 0221.com.ar, su dueño, Sergio Lombardi, contó sus orígenes, la difícil situación que debió afrontar a raíz de la inesperada catástrofe y el resurgimiento de este gigante platense.

"Mi papá y un íntimo amigo suyo, con el que solía viajar y salir de aventuras, decidieron abrirlo. La idea, en principio, era tener un espacio de pesca, camping y armería, aprovechando los galpones del distribuidor", explica. Con una superficie de 572 metros cuadrados y siete depósitos, rápidamente se transformó en el primer negocio de La Plata capaz de alojar esos tres rubros bajo un mismo techo: "Querían hacer algo distinto", asegura. Sin embargo, tres años después de la apertura, el socio de Lombardi padre falleció. Fue en ese momento que la historia de Baobab daría un giro rotundo.

"A partir de ahí, comenzó una nueva etapa. Se dio de baja al sector de armería, ya que no era compatible con las otras cosas que ofrecíamos. De la misma forma, se dividió el rubro pesca, quedando como un local vecino, y se arrancó de lleno con la indumentaria y calzado outdoor, los artículos de montañismo, aventura y sky", indicó Sergio.

De ahí en más, el negocio apuntó a la diversidad de productos, a las promociones y a brindar una buena atención para diferenciarse de otros comercios. Para Sergio, "todo eso terminó siendo un factor importante para que los platenses nos eligieran".

Sin embargo, la tarde del miércoles 27 de febrero, marcaría un antes y después en la vida de la familia Baobab. Un incendio de enorme magnitud destrozó, en pocos minutos, un sueño que costó años construir y sostener en el tiempo. "Todo empezó con el temporal del viernes anterior. El granizo rompió las claraboyas del galpón, la lluvia tapó las canaletas y entró mucha agua en el depósito. La idea fue ponernos en campaña para hacer un techo nuevo pero, debido a la urgencia, tuvimos que emparcharlo", recordó.

Por ese motivo, se pusieron en contacto con un grupo de obreros que acudieron al lugar para colocar una membrana. Lo hicieron en el horario en el que el local estaba vacío, de 13 a 16. "Pero desconocemos qué fue realmente lo que pasó. No sabemos si dejaron el soplete encendido o se derritió la brea con el calor, cayendo luego sobre los artículos del depósito. Lo que sí sabemos es que las llamas comenzaron desde adentro y que los trabajadores no se enteraron porque estaban arriba", explicó.

Inmediatamente, los sensores de humo se dispararon y no pasó mucho tiempo hasta que los Bomberos y la Policía se hicieran presentes en el lugar. "Nosotros fuimos inmediatamente para allá pero no pudimos hacer nada. Imaginate que teníamos 250 metros cuadrados de calzado y ropa, son elementos que prendieron enseguida", aseguró.


La magnitud de las llamas encendió las alarmas debido a la posibilidad de que llegaran hasta el lubricentro lindante. No obstante, la labor de los Bomberos de Los HornosVilla ElisaMelchor Romero, City Bell Berisso llevó tranquilidad a los presentes.

Más allá de esta situación, la Policía indicó que los daños en el predio fueron totales, dejando a Baobab al borde de la ruina. "Es muy duro levantarse a la mañana y no tener lugar de trabajo. Pensá que solo de inmueble perdimos 11 millones de pesos y de mercadería unos seis millones", lamentó Sergio.

No obstante, gracias a la solidaridad de un amigo, el comercio inició un proceso de recuperación que se extenderá durante todo este año. "Tuvimos la suerte de que una persona amiga nos brindara el espacio, en calle 37 casi 26. Pintamos la misma fachada que teníamos en Ringuelet pero le agregamos el 'solo por un tiempito' porque queremos volver después de resolver el tema del seguro", afirmó.

Sergio sabe que este será uno de los desafíos más grandes que deberá afrontar en su vida, pero está determinado a seguir hasta el final. Y, si todo sale bien, el próximo sábado 23 Baobab reabrirá sus puertas en el barrio La Loma. En este sentido, el comerciante contó: "Se hizo una campaña en redes, dando a conocer la situación, y tuvimos mucho apoyo del running platense. Inclusive, ese día habrá una foto general en el antiguo local para apoyar la causa. Todo eso nos da mucha fuerza, porque la gente quiere participar".

El proyecto a futuro es reabrir el local de pesca, dentro de los próximos cinco meses, en una parte del depósito que da a 14 y 518. Y, por otro lado, mudarse provisoriamente al espacio de 10 x 20 que está al lado. "Tal vez en un año podamos regresar a donde estábamos. Queremos volver a ser lo que éramos", contó esperanzado.

Desde un primer momento, familiares, amigos, clientes, marcas y hasta el seguro se pusieron a disposición: "Sin ese apoyo, más lo anímico, no se podría haber salido adelante. Ojalá la gente nos acompañe, la calle está difícil. Teníamos algo que cuesta volver a tener. Queremos que no se olviden de Baobab", finalizó.

El pasado miércoles 27 de febrero, el comercio de 14 y 518 recibió un duro golpe que lo dejó al borde de la ruina. El descuido de un grupo de obreros desató un incendio que causó daños totales en las instalaciones y pérdidas cercanas a los 17 millones de pesos. Pese a esta situación, con la ayuda de familiares, amigos y clientes, los propietarios diagramaron el operativo retorno, algo que podría llegar a darse mucho antes de lo esperado.

16 de marzo de 2019

Baobab, histórico comercio de la ciudad destinado a la venta de productos para camping, nació en 1998 y, por más de 20 años, funcionó en el predio ubicado a metros de la bajada del distribuidor Pedro Benoit. Un voraz incendio, desatado el pasado 27 de febrero, devoró el interior, destruyó las instalaciones y dejó a ocho familias a la deriva. En diálogo con 0221.com.ar, su dueño, Sergio Lombardi, contó sus orígenes, la difícil situación que debió afrontar a raíz de la inesperada catástrofe y el resurgimiento de este gigante platense.

"Mi papá y un íntimo amigo suyo, con el que solía viajar y salir de aventuras, decidieron abrirlo. La idea, en principio, era tener un espacio de pesca, camping y armería, aprovechando los galpones del distribuidor", explica. Con una superficie de 572 metros cuadrados y siete depósitos, rápidamente se transformó en el primer negocio de La Plata capaz de alojar esos tres rubros bajo un mismo techo: "Querían hacer algo distinto", asegura. Sin embargo, tres años después de la apertura, el socio de Lombardi padre falleció. Fue en ese momento que la historia de Baobab daría un giro rotundo.

"A partir de ahí, comenzó una nueva etapa. Se dio de baja al sector de armería, ya que no era compatible con las otras cosas que ofrecíamos. De la misma forma, se dividió el rubro pesca, quedando como un local vecino, y se arrancó de lleno con la indumentaria y calzado outdoor, los artículos de montañismo, aventura y sky", indicó Sergio.

De ahí en más, el negocio apuntó a la diversidad de productos, a las promociones y a brindar una buena atención para diferenciarse de otros comercios. Para Sergio, "todo eso terminó siendo un factor importante para que los platenses nos eligieran".

Sin embargo, la tarde del miércoles 27 de febrero, marcaría un antes y después en la vida de la familia Baobab. Un incendio de enorme magnitud destrozó, en pocos minutos, un sueño que costó años construir y sostener en el tiempo. "Todo empezó con el temporal del viernes anterior. El granizo rompió las claraboyas del galpón, la lluvia tapó las canaletas y entró mucha agua en el depósito. La idea fue ponernos en campaña para hacer un techo nuevo pero, debido a la urgencia, tuvimos que emparcharlo", recordó.

Por ese motivo, se pusieron en contacto con un grupo de obreros que acudieron al lugar para colocar una membrana. Lo hicieron en el horario en el que el local estaba vacío, de 13 a 16. "Pero desconocemos qué fue realmente lo que pasó. No sabemos si dejaron el soplete encendido o se derritió la brea con el calor, cayendo luego sobre los artículos del depósito. Lo que sí sabemos es que las llamas comenzaron desde adentro y que los trabajadores no se enteraron porque estaban arriba", explicó.

Inmediatamente, los sensores de humo se dispararon y no pasó mucho tiempo hasta que los Bomberos y la Policía se hicieran presentes en el lugar. "Nosotros fuimos inmediatamente para allá pero no pudimos hacer nada. Imaginate que teníamos 250 metros cuadrados de calzado y ropa, son elementos que prendieron enseguida", aseguró.


La magnitud de las llamas encendió las alarmas debido a la posibilidad de que llegaran hasta el lubricentro lindante. No obstante, la labor de los Bomberos de Los HornosVilla ElisaMelchor Romero, City Bell Berisso llevó tranquilidad a los presentes.

Más allá de esta situación, la Policía indicó que los daños en el predio fueron totales, dejando a Baobab al borde de la ruina. "Es muy duro levantarse a la mañana y no tener lugar de trabajo. Pensá que solo de inmueble perdimos 11 millones de pesos y de mercadería unos seis millones", lamentó Sergio.

No obstante, gracias a la solidaridad de un amigo, el comercio inició un proceso de recuperación que se extenderá durante todo este año. "Tuvimos la suerte de que una persona amiga nos brindara el espacio, en calle 37 casi 26. Pintamos la misma fachada que teníamos en Ringuelet pero le agregamos el 'solo por un tiempito' porque queremos volver después de resolver el tema del seguro", afirmó.

Sergio sabe que este será uno de los desafíos más grandes que deberá afrontar en su vida, pero está determinado a seguir hasta el final. Y, si todo sale bien, el próximo sábado 23 Baobab reabrirá sus puertas en el barrio La Loma. En este sentido, el comerciante contó: "Se hizo una campaña en redes, dando a conocer la situación, y tuvimos mucho apoyo del running platense. Inclusive, ese día habrá una foto general en el antiguo local para apoyar la causa. Todo eso nos da mucha fuerza, porque la gente quiere participar".

El proyecto a futuro es reabrir el local de pesca, dentro de los próximos cinco meses, en una parte del depósito que da a 14 y 518. Y, por otro lado, mudarse provisoriamente al espacio de 10 x 20 que está al lado. "Tal vez en un año podamos regresar a donde estábamos. Queremos volver a ser lo que éramos", contó esperanzado.

Desde un primer momento, familiares, amigos, clientes, marcas y hasta el seguro se pusieron a disposición: "Sin ese apoyo, más lo anímico, no se podría haber salido adelante. Ojalá la gente nos acompañe, la calle está difícil. Teníamos algo que cuesta volver a tener. Queremos que no se olviden de Baobab", finalizó.

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