Por tercer día consecutivo, los alumnos de los últimos años de varios colegios de la ciudad se juntaron a la madrugada para celebrar que por última vez protagonizan un inicio de clases en la secundaria. Con bombos, redoblantes, instrumentos de viento y pirotecnia, volvieron a caminar por las calles en una caravana de fiesta que preocupó a varios vecinos. Oficiales de tránsito intentaron ordenar las esquinas y los animales la pasaron mal otra vez, el día después de la denuncia de una mujer en Villa Castells a la que se le murió su mascota producto de los estruendos.
Este miércoles fue el turno del Normal 1, el Santa Margarita y el Instituto Fray Mamerto Esquiú de City Bell, entre otros, en donde grupos de chicos y chicas armaron un carnaval a primera hora de la mañana justo antes de entrar a las aulas.
La polémica volvió a instalarse el día después de las denuncias de varios platenses, que al igual que sucede cada fin de año, suplicaron por sus mascotas que sufren los ruidos producidos por la pirotecnia y no pueden escapar.
"A Amelia la matamos entre todos", escribió en las redes una mujer de Villa Castells luego de encontrar a su mascota atascada y sin vida entre las rejas de su casa por querer escapar de los estruendos. "Por el bien de la humanidad espero que no le pase nada, si no se pudre todo", expresó otra cuya perra sufrió hemorragias a causa del estrés que le provocaron los ruidos.
Por su parte, desde la Municipalidad informaron que montaron un operativo de vigilancia y seguridad durante toda la madrugada principalmente en los alrededores de plaza Moreno, con distintos móviles y oficiales haciendo guardia frente a la Catedral. "No hubo incidentes", detallaron.
Como contó 0221.com.ar, este tema del UPD está contemplado en el anteproyecto del Código de Convivencia. En él se indicaba que en caso de producirse daños se aplicarían penas para los padres o mayores a cargo de los alumnos. Si bien el plan quedó pendiente, se estima que este año se avance al respecto.