Después de la sesión especial en la que fue electo vicepresidente primero con los votos del oficialismo y sin el acompañamiento de concejales peronistas, salvo los del Frente Renovador, Fabían Lugli quedó en el centro de la tormenta política del Concejo Deliberante, y las consecuencias amenazan con llegar en la vida interna partidaria. Sus colegas opositores que habían motorizado una ofensiva para quedarse con la presidencia del cuerpo consideran que el dirigente traicionó el acuerdo que habían alcanzado en ese camino. Por eso elaboraron una carta dirigida al presidente del PJ bonaerense, Fernando Grey, pidiéndole que el tribunal de disciplina analice su conducta para determinar si no cabrían sanciones sanciones.
Es un duro documento que sería enviado en las próximas horas, mientras se gestionan las firmas de los concejales que son afiliados. La carta circuló sin que se explicitara la autoría pero refleja el malestar que quedó en distintos sectores de la oposición por cómo se resolvió el recambio de autoridades tras la salida del ex presidente Fernando Ponce y la designación de la oficialista Ileana Cid.
En la negociación, Lugli fue favorecido con la vicepresidencia primera, y el resto de los opositores consideran que eso fue producto de "una traición". Se remontan a la reunión mantenida por casi la totalidad de los bloques opositores el viernes pasado. Allí se comprometieron a no concurrir a la reunión de Labor Legislativa del lunes previo a la sesión y a retacear el quórum hasta que Cambiemos accediera a una negociación más amplia.
Si embargo Lugli fue a Labor junto con Gastón Crespo (el único que no había estado presente en la reunión del viernes). Ese es el acto que consideran como el que develó la movida opositora y por el que ahora acusan de traición al flamante vicepresidente primero. Aseguran que en ese encuentro pidió a cambio el cargo que detentaba Lorena Riesgo.
En cambio, en el entono de Lugli aseguran que el acuerdo ya estaba caído de antemano y que el oficialismo contaba con los votos de otros sectores opositores que no habrían sido sinceros en la reunión del viernes respecto del alcance que para ellos tendría la ofensiva por la presidencia.
Aunque no lo involucran en la nota, también puede parecer comprometida la posición del titular del Sindicato de Camioneros local, Miguel Forte, compañero de bancada de Lugli y quien en el recinto propuso su nombre para la vicepresidencia.
El alcance del pedido, que se centra en el reclamo para que un tribunal de disciplina analice la conducta de Lugli, es más grave debido a que el concejal es -además de afiliado- consejero provincia del Partido.