La región no sale de su conmoción luego de los femicidios de Gisella Solís Calle y de Juana Britez, que se conoció un brutal caso de violencia de género. Gracias a la intervención de las y los vecinos, se pudo evitar que el ataque terminara en tragedia: un hombre molió a golpes a su ex pareja, sin importarle que llevara a su beba en brazos.
El brutal episodio ocurrió el pasado sábado a las 7 de la mañana en un PH de 14 entre 32 y 33, donde la joven dormía con su pequeña hija de 4 meses. A la madre la despertaron a golpes. Su ex novio había ingresado tras treparse por los techos y, luego romper la ventana de la cocina, se dirigió directamente al dormitorio.
La chica sufrió varias trompadas en la cara y en otras partes del cuerpo, lo que le produjo el sangrado de la nariz, cortes en la boca y en una oreja. Además terminó con varios hematomas. El violento no tuvo piedad: la golpeó sin importarle que tuviera en brazos a la hija que tienen en común.
Los gritos de la mujer y el llanto de la nena alertaron a otras personas que viven en la zona, quienes no dudaron en involucrarse y de inmediato de comunicaron al 911.
Minutos después arribaron los efectivos policiales, quienes detuvieron al agresor. Según los familiares de la chica, se habrían separado hace poco tiempo y desconocen si anteriormente hubo otros episodios similares.
Lo cierto es que la joven -aún en estado de shock- fue revisada por un médico, que constató la ausencia de fracturas. En ese marco, radicó la denuncia en la seccional Segunda como en la Comisaría de la Mujer, donde iniciaron el trámite de una medida de restricción perimetral. Además, personal de la Policía Científica registró la vivienda: quedaron rastros de sangre por todo el inmueble.
Cabe recordar que si se conoce alguna mujer que sufre violencia de género, pueden comunicarse al 144, una línea telefónica nacional gratuita que brinda contención, información y asesoramiento.