Luego de ser denunciado por acoso, el jugador de Gimnasia Hernán Tifner dio su versión de lo que sucedió la noche que le rayó el auto a su ex pareja. El cordobés se mostró arrepentido por su accionar y reveló que le pidieron plata para que no se difundan las imágenes del hecho que fue grabado por una cámara de seguridad de 18 y diagonal 73.
“Vi algo que no me gustó, me sentí boludeado y lo primero que se me vino a la cabeza fue agarrarme con el auto. Se lo rayé y me fui a mi casa, quedó ahí”, explicó el futbolista de 22 años en diálogo con Radio La Red. En esa línea, señaló que “es una actitud violenta pero no sé si es violencia de género”.
En la previa del partido de Gimnasia frente a Tigre, Tifner fue noticia por sus actitudes fuera de la cancha y su ex pareja radicó una denuncia por acoso en la UFI °1, a cargo de Ana Medina. En este marco, el club emitió un comunicado de prensa para dar a conocer cuáles serán los pasos a seguir luego de esta grave situación que tiene involucrado a un jugador.
“Se dijeron un montón de cosas que nada que ver. No intimidé a nadie y no acosé a nadie, fue sólo el auto y listo”, remarcó el mediocampista y añadió: “Ella me había preguntado si había sido, primero lo negué y después lo admití. Estaba todo bien pero después me llamó mi papá para contarme que estaba en la televisión por este tema”.
Según su versión del hecho, Tifner contó que el rayón ocurrió cuando estaba de vacaciones e insistió que fue por una situación que “no le gustó” y que iba a hacerse cargo del pago de los daños que él mismo causó. Además, denunció públicamente que le pidieron dinero para que los hechos no salgan a la luz.
“En un momento arreglamos una plata para que no haga la denuncia y no se difunda el video. Primero me pedían 15, 20, 30, 90 (mil pesos) y después dólares. No entendía bien el tema, me quería asesorar para ver bien qué pasaba”, reveló el jugador denunciado.
Mientras la Justicia y el club definen cuál será el futuro de Tifner, el futbolista practicó junto al plantel profesional bajo las órdenes de Pedro Troglio.