Una camioneta Duster blanca llamó la atención de varios vecinos que pasaban por el lugar, no sólo por estar mal estacionada sino además por el cartel que alguien le pegó en uno de sus vidrios. Es que un frentista estalló contra el maleducado conductor que estacionó justo frente a su garaje.
Todo ocurrió frente a una casa de 56 entre 5 y 6, donde el dueño de casa se cansó de no poder estacionar y decidió tomar el toro por las hastas. Así fue que pegó un cartel con una gran cantidad de cinta adhesiva y dejó en claro, justo en ese lugar, no se puede estacionar.
El cartel pegado en el vidrio del conductor tenía el símbolo de Prohibido Estacionar dibujado con lapicera, en un intento de escarmiento para que el conductor no vuelva a cometer la misma falta.