sábado 06 de diciembre de 2025

Como "cámaras vivientes", los repartidores de apps ayudan a reducir del delito en La Plata

Son más de mil los repartidores de Rappi, Glovo y Pedidos Ya que existen en la ciudad. Nucleados en la Asociación Civil de Repartidores Independientes (ACRI), acordaron ayudar en la prevención del delito, al aprovechar que están constantemente recorriendo las calles. Aseguran que ya redujeron un 70% los robos que ellos sufrían.

Todo comenzó con una muerte: la de Julio Zapata, un hombre de 47 años que le había querido robar a una señora en la esquina de 10 y 46, la noche del 2 de julio de este año. Un repartidor de la empresa Glovo quiso detenerlo, forcejearon y terminó apuñalándolo dos veces en el pecho, provocándole la muerte.

Fue la gota que rebalsó el vaso. Antes se habían registrado varios ataques de delincuentes a glovers y otros repartidores de las Apps Pedidos Ya y Rappi -como el caso de Kevin Sanhueza- pero ninguno había terminado en muerte. Primero fue el homicidio en esa esquina céntrica, y más tarde fue la brutal muerte de  Nicolás Pérez Gatti, el repartidor de pizzas de 19 años que en medio de un asalto recibió un tiro en la cabeza y murió.

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"Teníamos más de 10 o 15 robos a repartidores por noche", asegura la Asociación Civil Repartidores Independientes (ACRI), fundada en La Plata y que pretende nuclear no solo a cadetes de Apps sino también de negocios físicos. "Pero en agosto quisimos hablar con alguien que nos garantizara la seguridad". Así se acercaron a la Municipalidad, a la secretaría de Seguridad que maneja Darío Ganduglia, para empezar a pensar estrategias conjuntas que sirvieran para reducir el delito.

"Ahora en 3 meses hubo tres robos efectivos", aseguran con orgullo. Es que a través de un sistema de contacto permanente entre repartidores y funcionarios o agentes de la Secretaría de Convivencia y Control Ciudadano, cada vez más delitos son frustrados antes de la concreción.

 

"Bajó la delincuencia porque la policía tiene aviso rápido", definen en pocas palabras. A través de un contacto vía WhatsApp de forma constante, sobre todo por las noches y en diferentes zonas de la ciudad, los integrantes de ACRI transmiten las inquietudes diarias de los cadetes -que a su vez tienen grandes grupos de WhatsApp donde se comunican entre sí, más allá de la empresa a la que respondan- a los encargados de prevenir y vigilar las distintas zonas de la ciudad.

"Hay 6 o 7 grupos de 200 o más personas constantemente en la calle, y en cada grupo hay gente de la Asociación trabajando con nosotros, que filtra el mensaje al grupo de la comisión", explica Gonzalo Fernández, de ACRI. Si un repartidor sufre un robo, por ejemplo, son cientos y cientos los que se enteran casi al instante y, dependiendo en el lugar en que se encuentren, pueden ir dando aviso en tiempo real sobre los movimientos del implicado, increíblemente mucho más rápido que un llamado al 911

"Es difícil, es muy difícil", reconocen desde ACRI, pero insisten en la necesidad de trabajar en conjunto tanto con la Comuna como con la Policía. También llaman a sus compañeros, cientos y cientos de repartidores, a denunciar los intentos de robo y los robos consumados, ya que muchas veces se resisten por miedo a represalias.

"Insistimos en el buen trato que tienen que tener, primero con la empresa y segundo con los entes municipales como Tránsito o Policía. Hay que poder mostrarle los papeles, es un ida y vuelta. Hemos tenido casos de que se visten de uniforme de cualquier de las empresas, vos vas confiado repartiendo y ellos te cruzan, te roban y jamás creíste que te iba a pasar", explica Fernández.

Consultadas por 0221.com.ar, fuentes de la Municipalidad explican que el tema "fue realmente abordado por la secretaría de Seguridad, principalmente con el espíritu de tener los ojos de los repartidores en la calle. Se creó una línea de contacto directa por la cual ellos iban reportando cualquier situación que encontraran de peligrosidad en la vía pública, y también tenían botones de alerta que podían hacer uso y eso era reportado de forma inmediata al Centro de Operación y Monitoreo del Municipio y por ende al 911 de la Policía bonaerense".

"El resultado ha sido positivo, ellos lograron reducir mucho el índice de delitos que tenían gracias a este trabajo conjunto. Tuvimos algunos casos puntuales donde gracias al rápido accionar de la policía se logró detener a los delincuentes que habían cometido ilícitos, y a través de eso ellos fueron ordenando un poco su trabajo y brindándole una suerte de actualización al mapa del delito en la vía pública. Eso también permitió reforzar patrullajes e incluso instalar cámaras en zonas donde antes no había, y de alguna manera mejorar la política de seguridad pública del Municipio en la ciudad", aseguran. 

En ACRI, por otra parte, hacen un encarecido pedido a los usuarios de cualquiera de las empresas de delivery: "Las 4 aplicaciones tienen un mapa que dice cuándo el repartidor está viniendo. Un minuto antes recomendamos bajar de los departamentos, por ejemplo, porque en dos minutos te roban. Pedimos que nos esperen abajo, que estén atentos. En apenas cinco segundos te pueden robar y una persona que tarda tanto en bajar a abrir la puerta puede empeorar esta situación. Pedimos que nos esperen como si esperan al amor de su vida", dicen a modo de chiste. Pero lo dicen de verdad.

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