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Abogado de los denunciantes del cura Lorenzo pide la detención y afirma que es "es un violador salvaje"

Juan Pablo Gallego, abogado de las víctimas, dijo que las pruebas de abuso sexual "son irrefutables y abrumadoras" y solicitó que la jueza de la causa "tome medidas para la detención" y que el sacerdote "ha provocado daños a las víctimas".

Juan Pablo Gallego, el abogado de los denunciantes del cura Eduardo Lorenzo, aseguró este domingo que las pruebas de abuso sexual que pesan sobre el sacerdote "son irrefutables y abrumadoras" y solicitó que la jueza de la causa "tome medidas para la detención" del acusado"Estamos frente a un violador salvaje que ha provocado daños físicos a las víctimas. Las pruebas son irrefutables y abrumadoras", destacó Gallego en diálogo con A24.

El letrado indicó que las cinco víctimas eran menores de edad al momento de ser abusadas por el cura Lorenzo en "distintas fechas y circunstancias".

"La jueza -por Marcela Garmendia- tiene que tomar las medidas para su detención. Posee todos los elementos para hacerlo", solicitó el abogado y denunció que tanto víctimas como testigos fueron amenazados para no continuar con la denuncia.

El sacerdote dirigió en la década de los 90 a un grupo scout de la iglesia Rosa Mística, en Berisso. Luego fue derivado a la parroquia San Benito, en la localidad bonaerense de Olmos. Entre 2001 y 2002 trabajó en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes. En el 2007 ejerció como párroco de la Iglesia Inmaculada Madre de Dios de Gonnet. Durante los últimos años se desempeñó como capellán del Servicio Penitenciario Bonaerense.

Gallego cargó contra la jerarquía eclesiástica por proteger al sacerdote y lamentó que "la Iglesia le construyó una casa grande en Caritas de La Plata para que pueda vivir allí".

El pasado 1° de diciembre, el Arzobispado de La Plata negó haber interferido en la investigación por presuntos delitos de abusos y corrupción de menores contra Lorenzo, aunque reconoció haber enviado una carta a uno de los denunciantes, instándolo a evitar "un constante ataque mediático" hacia la Iglesia.

En noviembre pasado se sumó un cuarto denunciante y hace pocos días una quinta persona, tras leer los artículos periodísticos, se animó a denunciar los presuntos abusos. A raíz de esto, el padre de una de las vícitimas solicitó a la jueza Garmendia la inmediata detención ante "el peligro de fuga" y de "obstaculización de la investigación".

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