El escándalo por el presunto pedido de cajas navideñas por parte de efectivos de la Policía Bonaerense se cobró su primera víctima. En las últimas horas, uno de los comisarios involucrados en la causa fue relevado de su cargo y puesto a disposición, luego de que la fiscal Virginia Bravo iniciara la investigación para esclarecer el hecho.
Por este motivo, fuentes oficiales informaron a 0221.com.ar que en las próximas horas se estarán llevando a cabo una serie de modificaciones en las comisarías de la ciudad, a los fines de reacomodar a los titulares y su personal.
Aunque los hechos son todavía materia de análisis, Bravo analiza el supuesto pedido de "colaboración" que agentes de diferentes seccionales habrían hecho llegar a supermercados de la región, más allá de que la nota que se dio a conocer hace referencia a una sola comisaría. De la misma forma, se precisó que el personal habría utilizado los móviles para llevar a cabo la maniobra.
Tal y como se lee, el pedido tenía un inusual detalle y no solo estipulaba el contenido de la cajas navideñas que deberían ser donadas ("pan dulce, budín, confituras, turrón, sidra, etcétera"), sino también la cantidad de uniformados a los que se debía entregar cada una de ellas.
Voceros vinculados al comisario saliente dialogaron con este medio y desmintieron categóricamente los hechos, negando que la nota que trascendió fuese real. En este sentido, aseguraron que toda la mercadería que el personal policial recibió "fue comprada y no pedida en supermercados chinos".
Para probarlo, expresaron que poseen los comprobantes de compra, tanto de las cajas como de los productos que contenían en su interior. Por este motivo, refieren que podría haberse tratado de una "interna política o policial", con una intención "maliciosa".