La jueza Marcela Garmendia, que interviene en la investigación sobre los presuntos delitos de abuso sexual infantil cometidos por el cura católico Eduardo Lorenzo, ordenó la detención del prelado luego de conocerse los resultados de las pericias psicológicas realizadas al acusado. El análisis de la Oficina Pericial Forense bonaerense realizado a Lorenzo, acusado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal” a al menos cinco jóvenes, concluyó que presenta “rasgos psicopáticos, perversos, narcisistas y obsesivos”.
El abogado que representa a las víctimas, Juan Pablo Gallego, advirtió que "cada minuto de demora en la efectiva detención de Lorenzo agrega un capítulo de escándalo en la justicia platense".
"La jueza Garmendia finalmente, tras decenas de pedidos de detención por parte de la querella y la fiscalía, dispuso la detención; sin embargo no la ejecuta y la eleva a cámara agravando el riesgo de fuga y el peligro concreto de que Lorenzo eluda la investigación", dijo el letrado a los medios.
La fiscal Ana Medina había hecho lugar al pedido de detención realizado por Gallego hace más de un mes, pero la jueza esperaba los resultados de las pericias para fallar pidiendo la detención del religioso. Sin embargo, los abogados de la defensa, Miguel Molina y Alfredo Gascón Cotti, pidieron una eximición de prisión y ahora es la Cámara de Apelaciones en lo penal la que deberá decidir si hace lugar o no al pedido de Garmendia.

Lorenzo fue apuntado por al menos cinco personas, hoy mayores, por abusar sexualmente de ellas cuando eran niños y adolescentes. "El único modo en que Lorenzo se vincula es desde la asimetría, de modo obsesivo y de control", confirmó el informe psicológico, y agregó que el acusado "transmite una imagen grandilocuente de sí mismo que engrandece su autoestima". "No siente culpa, ni angustia. La hostilidad siempre está en el afuera", concluyeron los peritos.
Durante el transcurso de la investigación, la iglesia Católica encarnada en el arzobispo platense, Víctor "Tucho" Fernández, tomó algunas medidas respecto de Lorenzo: le prohibió estar cerca de personas de menos de 18 años, aceptó su renuncia en la parroquia que manejaba y finalmente lo alojó en una habitación de Cáritas La Plata, a la espera de que la Justicia resuelva su situación.