En la tercera audiencia del juicio oral por el femicidio de Lucía Ríos quien, se juzga, fue asesinada de un balazo por su ex pareja, declararon dos integrantes de la comunidad académica del Liceo Víctor Mercante, escuela a la que asistía la joven y dieron cuenta de su desempeño como alumna y las dificultades que tuvo en parte de su trayecto escolar.
Al momento del crimen ocurrido en el 2016 Agustina Pierrez se desempeñaba como preceptora en la institución. Conoció a la joven de 16 años de edad en el marco de un programa de revinculación de alumnos con la escuela. La testigo refirió que la joven repitió primer año, pero no por problemas de aprendizaje.
Tenía muchas inasistencias, pero desde que ingresó al programa eso dejó de ser un problema y mejoró su rendimiento escolar. “Lucía no tenía dificultades para estudiar, pero no podía poner en palabras sus conocimientos” detalló Pierrez.
En otro pasaje de su relato la testigo refirió que “Lucía estaba embarazada, pero no quería darle curso a ese embarazo, quería seguir estudiando”. La joven estaba en pareja con Gustavo Arzamendia, quien está sentado en el banquillo de los acusados. Se sospecha que la golpeaba y humillaba.
Cansada de esos maltratos la joven dio por finalizada la relación pero él se negó, fue hasta su casa en 158 entre 34 y 35 donde, luego de una discusión, la mató de un balazo y escapó, según se describe en la causa.

María Amelia Martínez fue la preceptora de la adolescente. Sostuvo que la víctima tuvo “un buen trayecto escolar, normal, hasta las vacaciones de invierno de 2016”. Se sospecha que para esa fecha Lucía dejó a su novio y su calvario se potenció.
El 16 de septiembre de aquel año Lucía tenía previsto participar por primera vez de la marcha en conmemoración de la Noche de los Lápices. Se cumplían 40 años del secuestro, torturas y desaparición de estudiantes secundarios de La Plata que luchaban por el boleto estudiantil. Ella estaba entusiasmada. El día anterior había participado de una jornada alusiva en el Liceo, pero su deseo de movilizarse quedó trunco. El asesino fue hasta su casa, discutió y la mató.

El caso fue caratulado técnicamente como “homicidio cuádruplemente calificado por el vínculo, abusando de su condición de hombre menospreciando al género opuesto, por alevosía y por haberse cometido mediante el uso de arma de fuego”, delito que acepta como pena única la de prisión perpetua.
La acusación está en manos de la fiscal Leila Aguilar y la familia de la joven está representada por las abogadas Sofía Caravelos y Sara Cánepa. El acusado cuenta con la asistencia del defensor oficial Ernesto Ferreira. La próxima audiencia del juicio será este jueves 11 de diciembre a las 12 con el relato de más testigos pero sin la presencia del acusado.

La fecha de alegatos será dada a conocer luego de la audiencia según informaron desde el Tribunal Oral Criminal I de La Plata integrado por los jueces Ramiro Fernández Lourenzo, Hernán Decastelli y Cecilia Sanucci.