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Marky Ramone: "El legado de los Ramones es ayudar a los jóvenes a rebelarse y a decir su verdad"

El legendario ex baterista de la banda pionera del punk rock vuelve a tocar en La Plata este viernes 8 de noviembre y en la previa respondió a las preguntas de este portal. Sus influencias, la locura de los fanáticos argentinos y su mirada de la música actual.

Marky Ramone, legendario baterista de los Ramones, vuelve a tocar en La Plata este viernes 8 de noviembre en el marco de la gira "Marky Ramone's Blitzkrieg" que ya paseó por escenarios de Alemania, Austria, Bélgica, Inglaterra y Holanda, entre otros países. En diálogo con 0221.com.ar, uno de los tres ex integrantes vivos de la banda pionera del punk rock graficó la sensación que le provoca pisar suelo argentino una vez más, el legado ramonero y la música actual. "Nunca pude entender este éxito", se sinceró.

Marky -figura icónica de este movimiento que explotó promediando la década del 70 y le abrió la cabeza a la juventud principalmente en Nueva York para luego extenderse a Londres de la mano de los Clash y los Sex Pistols, entre otros- va a tocar este viernes desde las 20 en el Teatro Ópera de 58 entre 10 y 11, con la producción de Gonna Go.

Antes de subir al avión con destino al Ministro Pistarini de Ezeiza abrió su casilla de mails y contestó el cuestionario que había pactado con este portal, días atrás. Sus respuestas son escuetas, poderosas y no tienen adornos innecesarios. Va al grano. Es el mismo estilo que también aplica desde hace casi medio siglo cuando agarra los palos y se sienta detrás de una batería que luce austera: cuatro cuerpos y tres platos, siempre acompañado por un hi hat que multiplica semicorcheas imposibles -su marca característica-. Uno, dos, tres, cuatro y vamos.

"Nunca pude entender nuestro éxito en Argentina. Los fanáticos son realmente amables y apasionados allí. No creo que sea algo que haya visto en otros países", dijo en referencia a la locura de tinte futbolero que vaya a saber uno por qué en nuestro país floreció para siempre de una manera tan distinta a otros rincones del planeta.

Los Ramones tocaron por primera vez en estas tierras en 1987 y los shows se sucedieron una y otra vez hasta aquel memorable recital en River en 1996, recordado en la previa por el caos que se generó en pleno centro porteño cuando miles de jóvenes descontrolados rompieron todo al sentirse estafados por las entradas prometidas por Coca Cola que nunca llegaron en tiempo y forma.

Paralelamente, en la puerta del hotel donde se hospedaban los músicos, entre la gente que pedía autógrafos a los gritos estaba el ex bajista Dee Dee -que por ese entonces vivía acá-, reclamándole furioso a Marky un poco de atención.

Hoy, a 23 años de aquellos momentos impresionantes, el baterista nacido en Brooklyn en la década del cincuenta vuelve a sus raíces y rescata a los Beatles como los responsables de marcar un punto de inflexión en su vida. "Sin dudas", le respondió a este portal cuando se le consultó por los artistas que más lo influyeron.

MARKY PERONISTA

No es la primera vez que Marky Ramone pisa las diagonales. Y no solo vino a tocar: hace doce años protagonizó un momento peculiarmente extraño fuera de los escenarios, en el marco de la campaña electoral de un candidato peronista.

Corría el mes de octubre de 2007 y la campaña para la intendencia en nuestra ciudad estaba caliente. En ese marco, el entonces postulante para sacar a Julio Alak del poder, Carlos Castagneto, intentó captar el voto más joven de una manera llamativa: quiso catalogar a La Plata como capital del rock y para eso propuso modificar el nombre de las plazas por el de legendarias bandas y músicos de toda la historia. Así, plaza Olazábal -de 7 y 38- iba a pasar a llamarse plaza "The Ramones".


Y como su propuesta iba en serio, gestionó una de las fotos más bizarras de las campañas políticas contemporáneas en nuestra ciudad: el ex arquero de Gimnasia que por ese entonces se desempeñaba como secretario de Coordinación y Monitoreo Institucional del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación posó unos breves segundos sobre la mismísima avenida 7 junto a Marky, ante el escandaloso grito de cientos de fanáticos que colmaron la plaza.

El baterista bajó de un auto, alzó a un bebé, le dio la mano al candidato y se fue, sin entender bien lo que estaba sucediendo.

Es que las encuestas al actual diputado nacional no le daban bien y eso lo llevó a subirse a la fiebre ramonera suponiendo que así conseguiría el voto de miles de seguidores adolescentes de los neoyorquinos. Terminó siendo una disparatada idea que lógicamente no prosperó. Castagneto no tuvo plan B y su descabellada propuesta naufragó junto con su candidatura.

CAUSE LATELY IT ALL SOUNDS THE SAME TO ME

"La música como todo lo demás cambia y es saludable que así sea, depende de las personas buscar algo además de lo que ofrecen las grandes industrias", reflexionó Marky ante 0221.com.ar producto de su experiencia, lejos de aquel lamento de Joey cuando suplicaba con añoranza que no muera el rock de los setenta, resignado porque todo en la radio sonaba igual.


Para Marky, "algunos artistas de hip-hop están tomando cierto liderazgo en la música contemporánea", y ahí es donde él olfatea -salvando la distancia- algo que se asemeja a lo que protagonizó de la mano de sus ex compañeros neoyorkinos, en plena Guerra Fría: "Hay algo de esencia punk que fluye allí".

¿Y cuál cree que es el legado de los Ramones, no solo con respecto a la música sino también a la sociedad, la cultura y los jóvenes de todo el mundo? "El legado de The Ramones y el punk rock es ayudar a los jóvenes a rebelarse, a alzar la voz para decir su verdad", concluyó quien una vez más desplegará su show cargado de clásicos ramoneros, reviviendo la magia que une a nuestro país con los pioneros del estilo, que a pesar del paso del tiempo continúa intacta.

El legendario ex baterista de la banda pionera del punk rock vuelve a tocar en La Plata este viernes 8 de noviembre y en la previa respondió a las preguntas de este portal. Sus influencias, la locura de los fanáticos argentinos y su mirada de la música actual.

07 de noviembre de 2019

Marky Ramone, legendario baterista de los Ramones, vuelve a tocar en La Plata este viernes 8 de noviembre en el marco de la gira "Marky Ramone's Blitzkrieg" que ya paseó por escenarios de Alemania, Austria, Bélgica, Inglaterra y Holanda, entre otros países. En diálogo con 0221.com.ar, uno de los tres ex integrantes vivos de la banda pionera del punk rock graficó la sensación que le provoca pisar suelo argentino una vez más, el legado ramonero y la música actual. "Nunca pude entender este éxito", se sinceró.

Marky -figura icónica de este movimiento que explotó promediando la década del 70 y le abrió la cabeza a la juventud principalmente en Nueva York para luego extenderse a Londres de la mano de los Clash y los Sex Pistols, entre otros- va a tocar este viernes desde las 20 en el Teatro Ópera de 58 entre 10 y 11, con la producción de Gonna Go.

Antes de subir al avión con destino al Ministro Pistarini de Ezeiza abrió su casilla de mails y contestó el cuestionario que había pactado con este portal, días atrás. Sus respuestas son escuetas, poderosas y no tienen adornos innecesarios. Va al grano. Es el mismo estilo que también aplica desde hace casi medio siglo cuando agarra los palos y se sienta detrás de una batería que luce austera: cuatro cuerpos y tres platos, siempre acompañado por un hi hat que multiplica semicorcheas imposibles -su marca característica-. Uno, dos, tres, cuatro y vamos.

"Nunca pude entender nuestro éxito en Argentina. Los fanáticos son realmente amables y apasionados allí. No creo que sea algo que haya visto en otros países", dijo en referencia a la locura de tinte futbolero que vaya a saber uno por qué en nuestro país floreció para siempre de una manera tan distinta a otros rincones del planeta.

Los Ramones tocaron por primera vez en estas tierras en 1987 y los shows se sucedieron una y otra vez hasta aquel memorable recital en River en 1996, recordado en la previa por el caos que se generó en pleno centro porteño cuando miles de jóvenes descontrolados rompieron todo al sentirse estafados por las entradas prometidas por Coca Cola que nunca llegaron en tiempo y forma.

Paralelamente, en la puerta del hotel donde se hospedaban los músicos, entre la gente que pedía autógrafos a los gritos estaba el ex bajista Dee Dee -que por ese entonces vivía acá-, reclamándole furioso a Marky un poco de atención.

Hoy, a 23 años de aquellos momentos impresionantes, el baterista nacido en Brooklyn en la década del cincuenta vuelve a sus raíces y rescata a los Beatles como los responsables de marcar un punto de inflexión en su vida. "Sin dudas", le respondió a este portal cuando se le consultó por los artistas que más lo influyeron.

MARKY PERONISTA

No es la primera vez que Marky Ramone pisa las diagonales. Y no solo vino a tocar: hace doce años protagonizó un momento peculiarmente extraño fuera de los escenarios, en el marco de la campaña electoral de un candidato peronista.

Corría el mes de octubre de 2007 y la campaña para la intendencia en nuestra ciudad estaba caliente. En ese marco, el entonces postulante para sacar a Julio Alak del poder, Carlos Castagneto, intentó captar el voto más joven de una manera llamativa: quiso catalogar a La Plata como capital del rock y para eso propuso modificar el nombre de las plazas por el de legendarias bandas y músicos de toda la historia. Así, plaza Olazábal -de 7 y 38- iba a pasar a llamarse plaza "The Ramones".


Y como su propuesta iba en serio, gestionó una de las fotos más bizarras de las campañas políticas contemporáneas en nuestra ciudad: el ex arquero de Gimnasia que por ese entonces se desempeñaba como secretario de Coordinación y Monitoreo Institucional del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación posó unos breves segundos sobre la mismísima avenida 7 junto a Marky, ante el escandaloso grito de cientos de fanáticos que colmaron la plaza.

El baterista bajó de un auto, alzó a un bebé, le dio la mano al candidato y se fue, sin entender bien lo que estaba sucediendo.

Es que las encuestas al actual diputado nacional no le daban bien y eso lo llevó a subirse a la fiebre ramonera suponiendo que así conseguiría el voto de miles de seguidores adolescentes de los neoyorquinos. Terminó siendo una disparatada idea que lógicamente no prosperó. Castagneto no tuvo plan B y su descabellada propuesta naufragó junto con su candidatura.

CAUSE LATELY IT ALL SOUNDS THE SAME TO ME

"La música como todo lo demás cambia y es saludable que así sea, depende de las personas buscar algo además de lo que ofrecen las grandes industrias", reflexionó Marky ante 0221.com.ar producto de su experiencia, lejos de aquel lamento de Joey cuando suplicaba con añoranza que no muera el rock de los setenta, resignado porque todo en la radio sonaba igual.


Para Marky, "algunos artistas de hip-hop están tomando cierto liderazgo en la música contemporánea", y ahí es donde él olfatea -salvando la distancia- algo que se asemeja a lo que protagonizó de la mano de sus ex compañeros neoyorkinos, en plena Guerra Fría: "Hay algo de esencia punk que fluye allí".

¿Y cuál cree que es el legado de los Ramones, no solo con respecto a la música sino también a la sociedad, la cultura y los jóvenes de todo el mundo? "El legado de The Ramones y el punk rock es ayudar a los jóvenes a rebelarse, a alzar la voz para decir su verdad", concluyó quien una vez más desplegará su show cargado de clásicos ramoneros, reviviendo la magia que une a nuestro país con los pioneros del estilo, que a pesar del paso del tiempo continúa intacta.

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El legendario ex baterista de la banda pionera del punk rock vuelve a tocar en La Plata este viernes 8 de noviembre y en la previa respondió a las preguntas de este portal. Sus influencias, la locura de los fanáticos argentinos y su mirada de la música actual.