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La sidra que tiene aroma platense y está elaborada con las mejores manzanas del mundo

El emprendimiento lleva la firma de tres hombres de nuestra ciudad. Se produce en el Alto Valle de Río Negro y se comercializa desde hace menos de un año en varios locales de La Plata. Cuáles son los secretos de este espumante que es la estrella de fin de año.

Raihué es una sidra pensada por un grupo de platenses que montaron un emprendimiento hace exactamente un año y que mezcla la materia prima del sur argentino con las diagonales de nuestra ciudad. Se produce en el Alto Valle patagónico y se comercializa en nuestra ciudad tanto en lata como de manera tirada.

La idea de insertarse en el mundo de este espumante tuvo alrededor de dos años de estudio y mucha capacitación sobre la materia. Hoy todo marcha sobre ruedas y el proyecto está en levantada. La marca está respaldada por los productos que brinda la mejor tierra del mundo para hacer sidra. Esta materia prima es la clave de la calidad que desde hace poco tiempo se puede adquirir en nuestra ciudad.

"Raihué Sidra Patagónica se presentó al mercado con su primera variedad, demi sec, en diciembre de 2018. Esta temporada 2019/2020 es la segunda en el mercado y nos encuentra ampliando nuestro rango de productos, sumando dos variedades: manzana dulce y pera", le explicó a 0221.com.ar Guido González Fantini, uno de los responsables del producto. Las tres cabezas de Raihué son platenses. Además de Guido también forman parte Santiago Laserre, que actualmente vive en Neuquén, y Facundo Ayala, que vivió en Cipolletti durante casi una década -ambos abrieron las puertas de esta idea en el sur-.

En tiempos de cervezas artesanales y con locales que parecen brotar del piso como por arte de magia respondiendo a una moda que se mantiene firme en La Plata en estos últimos años, estos tres amigos patearon el tablero y apostaron por la elaboración de una bebida que es vista de reojo por varios. Se trata de un producto que es reservado para Navidad y año nuevo y no está tan considerado por el imaginario popular. Pero lo cierto es que la frescura de la sidra creada con manzanas de primera calidad es un lujo que muchos desconocen.

"La sidra tiene un proceso marcado por las estaciones naturales de los frutales. La cosecha comienza en febrero y finaliza en abril, dependiendo de las condiciones climáticas de cada temporada. Luego requiere de varios meses para concluir las fermentaciones y estabilizarse", contó González Fantini al momento de graficar cómo es el trabajo.

"El proceso productivo comienza con la cosecha y selección de la fruta. Continúa con el prensado para la obtención del mosto que tardará entre dos y cuatro meses para transformarse en sidra, una vez que hayan concluido la fermentación alcohólica y la fermentación maloláctica. Una vez obtenida la sidra, la misma se envasa y se envía hasta Berisso, donde la gasificamos, embarrilamos y enlatamos", agregó en aquel sentido.

Este trío platense ofrece también tres variedades: dos de manzana -seca y dulce- y una tercera 100% de pera. "Hay tantas variedades de sidra como productores. Por suerte estamos en presencia de una primavera para la sidra, en la que estamos floreciendo muchos pequeños productores de esta bebida fascinante que ha sido marginada durante años en nuestro país", se sinceró.

¿Y es posible producir la sidra con materia prima platense en su totalidad? ¿Cuáles son las características de nuestras manzanas? "Nada es imposible, pero las manzanas utilizadas para hacer sidra no son las mismas que compramos en la verdulería", aclararon los creadores de Raihué. "Para hacer sidra de calidad se requieren manzanas con un alto contenido de ácidos y con cierta cantidad de polifenoles que permitan desarrollar una fermentación del mosto sin inconvenientes", ahondaron y remarcaron que "la mejor fruta de pepita del continente se encuentra en el Alto Valle, con la que producimos nuestras sidras".

Raihué en lengua mapuche significa "flor nueva". "Tomamos el nombre de una leyenda que habla sobre el nacimiento del Río Neuquén, Río Limay y Río Negro, que son los tres afluentes que bañan los frutales del Alto Valle", cerró Guido. Por el momento estas sidras con sello platense se pueden encontrar en formato de lata o tirada. Las latas se consiguen en Kill Beer -65 y 115- y el Club de la Birra -19 entre 41 y 42-, mientras que la tirada la sirven en La Esquina -12 y 37- y Hazen -43 entre 16 y 17-.

El emprendimiento lleva la firma de tres hombres de nuestra ciudad. Se produce en el Alto Valle de Río Negro y se comercializa desde hace menos de un año en varios locales de La Plata. Cuáles son los secretos de este espumante que es la estrella de fin de año.

17 de noviembre de 2019

Raihué es una sidra pensada por un grupo de platenses que montaron un emprendimiento hace exactamente un año y que mezcla la materia prima del sur argentino con las diagonales de nuestra ciudad. Se produce en el Alto Valle patagónico y se comercializa en nuestra ciudad tanto en lata como de manera tirada.

La idea de insertarse en el mundo de este espumante tuvo alrededor de dos años de estudio y mucha capacitación sobre la materia. Hoy todo marcha sobre ruedas y el proyecto está en levantada. La marca está respaldada por los productos que brinda la mejor tierra del mundo para hacer sidra. Esta materia prima es la clave de la calidad que desde hace poco tiempo se puede adquirir en nuestra ciudad.

"Raihué Sidra Patagónica se presentó al mercado con su primera variedad, demi sec, en diciembre de 2018. Esta temporada 2019/2020 es la segunda en el mercado y nos encuentra ampliando nuestro rango de productos, sumando dos variedades: manzana dulce y pera", le explicó a 0221.com.ar Guido González Fantini, uno de los responsables del producto. Las tres cabezas de Raihué son platenses. Además de Guido también forman parte Santiago Laserre, que actualmente vive en Neuquén, y Facundo Ayala, que vivió en Cipolletti durante casi una década -ambos abrieron las puertas de esta idea en el sur-.

En tiempos de cervezas artesanales y con locales que parecen brotar del piso como por arte de magia respondiendo a una moda que se mantiene firme en La Plata en estos últimos años, estos tres amigos patearon el tablero y apostaron por la elaboración de una bebida que es vista de reojo por varios. Se trata de un producto que es reservado para Navidad y año nuevo y no está tan considerado por el imaginario popular. Pero lo cierto es que la frescura de la sidra creada con manzanas de primera calidad es un lujo que muchos desconocen.

"La sidra tiene un proceso marcado por las estaciones naturales de los frutales. La cosecha comienza en febrero y finaliza en abril, dependiendo de las condiciones climáticas de cada temporada. Luego requiere de varios meses para concluir las fermentaciones y estabilizarse", contó González Fantini al momento de graficar cómo es el trabajo.

"El proceso productivo comienza con la cosecha y selección de la fruta. Continúa con el prensado para la obtención del mosto que tardará entre dos y cuatro meses para transformarse en sidra, una vez que hayan concluido la fermentación alcohólica y la fermentación maloláctica. Una vez obtenida la sidra, la misma se envasa y se envía hasta Berisso, donde la gasificamos, embarrilamos y enlatamos", agregó en aquel sentido.

Este trío platense ofrece también tres variedades: dos de manzana -seca y dulce- y una tercera 100% de pera. "Hay tantas variedades de sidra como productores. Por suerte estamos en presencia de una primavera para la sidra, en la que estamos floreciendo muchos pequeños productores de esta bebida fascinante que ha sido marginada durante años en nuestro país", se sinceró.

¿Y es posible producir la sidra con materia prima platense en su totalidad? ¿Cuáles son las características de nuestras manzanas? "Nada es imposible, pero las manzanas utilizadas para hacer sidra no son las mismas que compramos en la verdulería", aclararon los creadores de Raihué. "Para hacer sidra de calidad se requieren manzanas con un alto contenido de ácidos y con cierta cantidad de polifenoles que permitan desarrollar una fermentación del mosto sin inconvenientes", ahondaron y remarcaron que "la mejor fruta de pepita del continente se encuentra en el Alto Valle, con la que producimos nuestras sidras".

Raihué en lengua mapuche significa "flor nueva". "Tomamos el nombre de una leyenda que habla sobre el nacimiento del Río Neuquén, Río Limay y Río Negro, que son los tres afluentes que bañan los frutales del Alto Valle", cerró Guido. Por el momento estas sidras con sello platense se pueden encontrar en formato de lata o tirada. Las latas se consiguen en Kill Beer -65 y 115- y el Club de la Birra -19 entre 41 y 42-, mientras que la tirada la sirven en La Esquina -12 y 37- y Hazen -43 entre 16 y 17-.

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El emprendimiento lleva la firma de tres hombres de nuestra ciudad. Se produce en el Alto Valle de Río Negro y se comercializa desde hace menos de un año en varios locales de La Plata. Cuáles son los secretos de este espumante que es la estrella de fin de año.