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¿Qué fue de la vida de Tony Piergüidi, el punta que nació en los pagos de Caniggia?

En el Lobo jugó 48 y convirtió 7 goles. Se formó en las juveniles del club hasta que llegó a primera y su debut fue en un clásico, en el primero que se jugó en el Estadio Ciudad de La Plata. Ese día Pedro Troglio lo mandó a la cancha a poco del final por Gonzalo Vargas. 

Tony está radicado en Bolivar desde enero del 2016, cuando dejó de jugar. “Gimnasia fue muy importante, fue el club que me dio la posibilidad de jugar en primera, de lanzarme como futbolista. Guardo los mejores recuerdos del club y de los hinchas que me trataron muy bien en los 3 años que estuve ahí”, asegura.

En su paso por el Lobo tuvo dos entrenadores con mucho peso específico: Pedro Troglio y Francisco Maturana, y Tony los recuerda particularmente. “Pedro se la jugó por mí, me dio la chance de jugar en Primera y fue con el que más continuidad pude tener. Lo respeto y admiro mucho, es una gran persona, muy simple. Me enorgullece que la gente lo quiera tanto”.

“Maturana llegó en el medio de un torneo, vino solo y más allá de su de experiencia, le costó adaptarse al fútbol argentino y se tuvo que ir. Es un país donde los resultados te condenan más allá de los nombres”, agrega el exdelantero albiazul nacido en Henderson.

El 12 de febrero del 2006 no fue una fecha más para el clásico de la ciudad. Ese día se jugó por primera vez en el Estadio Ciudad de La Plata. Fue el Lobo local y esa jornada tampoco pasó desapercibida para el hombre que nació en los pagos de Claudio Caniggia.

El partido ingresó en la parte final y Troglio miró al banco y llamó a Tony. Era la hora del debut. Reemplazó al Turbo Vargas: “fue muy especial, empatamos 1 a 1, el gol nuestro lo hizo Diego (Herner). El debut no se olvida, en la tribuna estaba mi familia, mis amigos y fueron 15 minutos de mucha emoción, que no se olvidan”.

Piergüidi marcó 7 goles en el fútbol argentino en 6 partidos y también anotó por la Libertadores. Le convirtió a Rosario Central, un doblete a Argentinos en un triunfo 4 a 3, a Quilmes, Belgrano, Chicago y Racing. Sus gritos fueron en el “Unico” o de visitante, no pudo festejar en el Bosque.

“Recuerdo mucho el primer gol que le hice a Rosario Central, era el primer grito en Primera y también el tercero que le hicimos por la Copa Libertadores a Deportivo Pasto, fue 3 a 2 y el gol del triunfo”, contó Tony.

Hoy vive en Bolivar, junto a su esposa Belén y a sus pequeños hijos Mateo de 3 años y medio y Bernarda de 9 meses. Se arrepiente de no haber estudiado kinesiología. Su último partido en el Lobo lo disputó el 21 de junio del 2008 en la derrota 2 a 1 con Lanús y ahí reemplazó en el inicio del segundo tiempo a Luciano Aued. Quedó libre en el 2010 y a fines del 2015 se retiró con la camiseta de Estudiantes de San Luis.

En el Lobo jugó 48 y convirtió 7 goles. Se formó en las juveniles del club hasta que llegó a primera y su debut fue en un clásico, en el primero que se jugó en el Estadio Ciudad de La Plata. Ese día Pedro Troglio lo mandó a la cancha a poco del final por Gonzalo Vargas. 

16 de noviembre de 2019

Tony está radicado en Bolivar desde enero del 2016, cuando dejó de jugar. “Gimnasia fue muy importante, fue el club que me dio la posibilidad de jugar en primera, de lanzarme como futbolista. Guardo los mejores recuerdos del club y de los hinchas que me trataron muy bien en los 3 años que estuve ahí”, asegura.

En su paso por el Lobo tuvo dos entrenadores con mucho peso específico: Pedro Troglio y Francisco Maturana, y Tony los recuerda particularmente. “Pedro se la jugó por mí, me dio la chance de jugar en Primera y fue con el que más continuidad pude tener. Lo respeto y admiro mucho, es una gran persona, muy simple. Me enorgullece que la gente lo quiera tanto”.

“Maturana llegó en el medio de un torneo, vino solo y más allá de su de experiencia, le costó adaptarse al fútbol argentino y se tuvo que ir. Es un país donde los resultados te condenan más allá de los nombres”, agrega el exdelantero albiazul nacido en Henderson.

El 12 de febrero del 2006 no fue una fecha más para el clásico de la ciudad. Ese día se jugó por primera vez en el Estadio Ciudad de La Plata. Fue el Lobo local y esa jornada tampoco pasó desapercibida para el hombre que nació en los pagos de Claudio Caniggia.

El partido ingresó en la parte final y Troglio miró al banco y llamó a Tony. Era la hora del debut. Reemplazó al Turbo Vargas: “fue muy especial, empatamos 1 a 1, el gol nuestro lo hizo Diego (Herner). El debut no se olvida, en la tribuna estaba mi familia, mis amigos y fueron 15 minutos de mucha emoción, que no se olvidan”.

Piergüidi marcó 7 goles en el fútbol argentino en 6 partidos y también anotó por la Libertadores. Le convirtió a Rosario Central, un doblete a Argentinos en un triunfo 4 a 3, a Quilmes, Belgrano, Chicago y Racing. Sus gritos fueron en el “Unico” o de visitante, no pudo festejar en el Bosque.

“Recuerdo mucho el primer gol que le hice a Rosario Central, era el primer grito en Primera y también el tercero que le hicimos por la Copa Libertadores a Deportivo Pasto, fue 3 a 2 y el gol del triunfo”, contó Tony.

Hoy vive en Bolivar, junto a su esposa Belén y a sus pequeños hijos Mateo de 3 años y medio y Bernarda de 9 meses. Se arrepiente de no haber estudiado kinesiología. Su último partido en el Lobo lo disputó el 21 de junio del 2008 en la derrota 2 a 1 con Lanús y ahí reemplazó en el inicio del segundo tiempo a Luciano Aued. Quedó libre en el 2010 y a fines del 2015 se retiró con la camiseta de Estudiantes de San Luis.

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En el Lobo jugó 48 y convirtió 7 goles. Se formó en las juveniles del club hasta que llegó a primera y su debut fue en un clásico, en el primero que se jugó en el Estadio Ciudad de La Plata. Ese día Pedro Troglio lo mandó a la cancha a poco del final por Gonzalo Vargas.