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Las cinco prioridades de la agenda política de Garro para transitar su propia transición

A un mes de la renovación de autoridades, el intendente de La Plata empieza a apuntar acciones para encarar su segundo mandato sin línea directa con la Gobernación. Intenta tender puentes con Kicillof, rearmará el gabinete, reperfilará la relación con la oposición y con los aliados, y a su vez planifica la elección de los delegados.

Con los festejos por la reelección obtenida aún resonando en su entorno, el intendente Julio Garro empezó a trazar una serie de líneas de acción vinculadas con un escenario político nuevo que se avecina y le preocupa: deberá arreglárselas para gobernar sin línea directa con la Gobernación y con Casa Rosada. Algunas decisiones y acciones política estarán pensadas en función de ese contexto, por lo que el jefe comunal tendrá su propia transición, aunque en La Plata no haya cambio de mando.

Por eso su agenda menos pública pero prioritaria está relacionada con un reacomodamiento que incluye establecer contacto con el gobernador electo Axel Kicillof; reacomodar la relación con la oposición política en la ciudad, pero también con sus aliados en la coalición Cambiemos; en función de lo último rearmar su gabinete y planificar la estrategia para gestionar el Concejo Deliberante, donde tendrá mayoría; y buscar consolidar su presencia territorial, una falencia que quedó en evidencia en las PASO, con una elección de delegados de por medio.

CONTACTO CON CALLE 6

Es obvio que la relación con la Gobernación será distinta a partir del 10 de diciembre cuando la gran aliada del intendente, la gobernadora María Eugenia Vidal, deje el cargo. El cambio de aire político preocupa a Garro y por eso ya empezó el operativo para construir puentes para morigerar el impacto.

Trascendió que hubo mensajes de WhatsApp entre el intendente y el gobernador electo como primera señal. Lo comentaron en el palacio de calle 12 y lo confirmaron desde el equipo que desembarcará en el de calle 6. “Garro es uno de los líderes comunales de Cambiemos que se contactó”, indicaron. Pero por ahora no habrá encuentros porque la decisión política de Kicillof es no avanzar en ese tipo de agenda antes de asumir.

La preocupación del intendente se entiende y por eso el tema es prioritario en esa agenda política. El contacto directo con Vidal le simplificó algunas cuestiones en la gestión de los primeros cuatros años. Desde los fondos para la realización de obras hasta la coordinación de cuestiones vinculadas con la seguridad, la salud o la educación.

Las diferencias ideológicas pueden traslucirse en políticas vinculadas con la vida cotidiana en la ciudad. ¿Habrá respaldo –por ejemplo– para sostener una saturación policial como la que fue posible en junio pasado para evitar la presencia de las manteras en Plaza San Martín? ¿Sera posible por eso mismo discutir aspectos vinculados con la protesta callejera que el intendente pretende regular a través del Código de Convivencia? ¿Será sustentable la financiación del sistema de emergencia SAME? ¿Habrá coordinación para desarrollar en conjunto políticas turística para la ciudad? ¿Cómo afectará el cambio de gestión en la Provincia al manejo del Fondo Educativo?

Las preguntas se multiplican en todas las áreas del gobierno local y por eso el intendente ya empezó a tender puentes. No será lo único que hará: está vinculado con el nuevo escenario otro de los temas de esa agenda: el peronización del equipo de gobierno.

GABINETE

El contexto político diferente requerirá, a ojos del intendente, cambios más profundos de los que pensaba inicialmente para su gobierno. Antes de la elección había adelantado que habría una "oxigenación", pero el nuevo escenario agrega un condimento para pensar en algo más profundo. Y la "peronización" en lugares claves es una opción.

Sigue siendo una incógnita si el coordinador del Gabinete Oscar Negrelli seguirá o no en el cargo. Eso depende de una decisión personal que el funcionario con origen en la Coalición Cívica viene comentando desde hace tiempo. De concretarse, Garro deberá decidir si mantiene el puesto o aplica una reestructuración con la eliminación de esa suerte de “súper secretaría”.

Si la mantiene, deberá buscar un reemplazante adecuado y es allí donde empiezan a tallar los integrantes de perfil peronista, como el titular de Obras Públicas, Luis Barbier, y el de Espacios Públicos, Marcelo Leguizamón.

También quedan cuentas por saldar con otros espacios peronistas que en la previa electoral se pusieron la camiseta garrista. El caso más emblemático es el del concejal Fabián Lugli, quien asumió la campaña por el corte de boleta. Se consolida la idea de que será incorporado al equipo de Gobierno, pero no está claro en qué rol.

LOS ALIADOS

Los temas de la agenda política del intendente están anudados unos con otros. Y los vínculos que Garro necesitaría consolidar con el peronismo podrían afectar la relación con otros sectores aliados en la alianza Cambiemos. Una de las incertidumbres es si los sectores radicales que tienen presencia en el gabinete sostendrán los mismos espacios después del 10 de diciembre.

Reportan allí tres secretarios que han resultado utilitarios y responden a distintas líneas internas de la UCR. Uno de ellos es el salvadorista, Raúl Cadáa, quien está a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social. Tiene incidencia en la relación con las organizaciones sociales que suelen manifestar frente a la Comuna cuando piden que aumenten los niveles de ayuda y en su estructura hay varios dirigentes del radicalismo. Otro es el storanista Germán Niedfeld, quien con una organigrama algo más chico cuenta en sus filas con funcionarios también enrolados en la Corriente de Opinión Nacional (CON). Y el tercero es Rogelio Blesa, integrante del Rapaca (espacio creado por Ricardo Alfonsín y hoy integrado a Cambiemos a través de Miguel Bazze) quien desde la Secretaría de Producción tal vez concentre a la mayor cantidad de correligionarios del gabinete.

A esas estructuras se suman los tres concejales radicales que mantendrá el bloque oficialista (Claudio Frangul, Raúl Abraham y Verónica Rivas). Será un tema definir si la presidencia de la bancada seguirá en manos del Frangul.

La Coalición Cívica podría sumar a un miembro del gabinete con José “Pepe” Etchart, el actual funcionario provincial del Registro de las Personas que fue tercero en la lista de senadores provinciales y quedó afuera. Su caso guarda semejanza con el de Lugli, ya que Garro está conforme con su trabajo en los barrios durante la etapa de la campaña posterior a las PASO.

CONCEJO DELIBERANTE

Cómo armar el esquema de poder en Concejo Deliberante es otro de los temas de agenda prioritarios para el intendente. Quizá de los más urgentes porque lo debe tener resuelto el 10 de diciembre, día en que asumen los nuevos ediles y se definen las autoridades del cuerpo. Lo que decida en este rubro puede ser causa o consecuencia de la conformación del gabinete.

Hay entre los concejales entrantes dos funcionarios que dejarían dos huecos importantes en el equipo de gobierno. Uno es el secretario de Seguridad Darío Ganudglia y el otro el de Gobierno, Nelson Marino. No se descarta que a alguno de ellos (o a los dos) el intendente le pida que no asuma.

Esa decisión está ligada al futuro de la presidencia del Concejo Deliberante, hoy en manos de Ileana Cid, quien también pude ser convocada para volver al Ejecutivo. Ganduglia, en caso de asumir su banca, podría ser quien la reemplace. Sobre el punto, el intendente se ha mantenido hermético.

Por la positiva, el cuerpo deliberativo también ofrece a Garro un escenario político distinto ya que contará con quórum propio y mayoría simple con 13 de las 24 bancas. Eso lo podría llevar a reconsiderar la relación con la oposición para el abordaje de los temas que considere esenciales.

Puede ser intransigente y aplicar el número para dominar el trabajo legislativo. Pero ha dado indicios de que dejará un margen para la negociación teniendo en cuenta que puede tener un enfrente un interbloque monolítico de diez concejales del Frente de Todos y que un mal trato local puede ser pagado con la misma moneda desde la provincia. Las primeras señales se verán cuando se definan los nombres de los vicepresidentes del cuerpo.

AL TERRITORIO

Casi sin descanso, Garro tendrá que afrontar otra elección en breve, impulsada por él mismo en plena campaña electoral: la de los delegados comunales. Apeló a una vieja herramienta creada por uno de sus antecesores peronistas, el ex intendente Julio Alak.

Fijó fecha para el 23 de febrero por lo que no tiene mucho margen. En el entorno del intendente aseguran que la idea sigue en pie. Será una forma de avanzar en lo que le pidió a sus principales jefes territoriales en la reunión que mantuvo después de la reelección: sostener en el tiempo y hacer crecer la presencia que lograron en el territorio entre la derrota en las PASO y la victoria en las generales.

La elección de delegados podría ser una prueba de fuego, un riesgo autoimpuesto por el jefe comunal si es que la oposición se decide a participar en la disputa por la administración de las 23 delegaciones y subdelegaciones.

De avanzar con la idea tendrá que definir las reglas de juegos, crear una junta electoral con la participación de entidades intermedias y establecer un cronograma apretado. Siempre podrá recurrir a la ordenanza original que aclara que por no haber una ley específica la convocatoria no es obligatoria ni vinculante debido a que sigue siendo una “facultad indelegable del intendente municipal”.

A un mes de la renovación de autoridades, el intendente de La Plata empieza a apuntar acciones para encarar su segundo mandato sin línea directa con la Gobernación. Intenta tender puentes con Kicillof, rearmará el gabinete, reperfilará la relación con la oposición y con los aliados, y a su vez planifica la elección de los delegados.

10 de noviembre de 2019

Con los festejos por la reelección obtenida aún resonando en su entorno, el intendente Julio Garro empezó a trazar una serie de líneas de acción vinculadas con un escenario político nuevo que se avecina y le preocupa: deberá arreglárselas para gobernar sin línea directa con la Gobernación y con Casa Rosada. Algunas decisiones y acciones política estarán pensadas en función de ese contexto, por lo que el jefe comunal tendrá su propia transición, aunque en La Plata no haya cambio de mando.

Por eso su agenda menos pública pero prioritaria está relacionada con un reacomodamiento que incluye establecer contacto con el gobernador electo Axel Kicillof; reacomodar la relación con la oposición política en la ciudad, pero también con sus aliados en la coalición Cambiemos; en función de lo último rearmar su gabinete y planificar la estrategia para gestionar el Concejo Deliberante, donde tendrá mayoría; y buscar consolidar su presencia territorial, una falencia que quedó en evidencia en las PASO, con una elección de delegados de por medio.

CONTACTO CON CALLE 6

Es obvio que la relación con la Gobernación será distinta a partir del 10 de diciembre cuando la gran aliada del intendente, la gobernadora María Eugenia Vidal, deje el cargo. El cambio de aire político preocupa a Garro y por eso ya empezó el operativo para construir puentes para morigerar el impacto.

Trascendió que hubo mensajes de WhatsApp entre el intendente y el gobernador electo como primera señal. Lo comentaron en el palacio de calle 12 y lo confirmaron desde el equipo que desembarcará en el de calle 6. “Garro es uno de los líderes comunales de Cambiemos que se contactó”, indicaron. Pero por ahora no habrá encuentros porque la decisión política de Kicillof es no avanzar en ese tipo de agenda antes de asumir.

La preocupación del intendente se entiende y por eso el tema es prioritario en esa agenda política. El contacto directo con Vidal le simplificó algunas cuestiones en la gestión de los primeros cuatros años. Desde los fondos para la realización de obras hasta la coordinación de cuestiones vinculadas con la seguridad, la salud o la educación.

Las diferencias ideológicas pueden traslucirse en políticas vinculadas con la vida cotidiana en la ciudad. ¿Habrá respaldo –por ejemplo– para sostener una saturación policial como la que fue posible en junio pasado para evitar la presencia de las manteras en Plaza San Martín? ¿Sera posible por eso mismo discutir aspectos vinculados con la protesta callejera que el intendente pretende regular a través del Código de Convivencia? ¿Será sustentable la financiación del sistema de emergencia SAME? ¿Habrá coordinación para desarrollar en conjunto políticas turística para la ciudad? ¿Cómo afectará el cambio de gestión en la Provincia al manejo del Fondo Educativo?

Las preguntas se multiplican en todas las áreas del gobierno local y por eso el intendente ya empezó a tender puentes. No será lo único que hará: está vinculado con el nuevo escenario otro de los temas de esa agenda: el peronización del equipo de gobierno.

GABINETE

El contexto político diferente requerirá, a ojos del intendente, cambios más profundos de los que pensaba inicialmente para su gobierno. Antes de la elección había adelantado que habría una "oxigenación", pero el nuevo escenario agrega un condimento para pensar en algo más profundo. Y la "peronización" en lugares claves es una opción.

Sigue siendo una incógnita si el coordinador del Gabinete Oscar Negrelli seguirá o no en el cargo. Eso depende de una decisión personal que el funcionario con origen en la Coalición Cívica viene comentando desde hace tiempo. De concretarse, Garro deberá decidir si mantiene el puesto o aplica una reestructuración con la eliminación de esa suerte de “súper secretaría”.

Si la mantiene, deberá buscar un reemplazante adecuado y es allí donde empiezan a tallar los integrantes de perfil peronista, como el titular de Obras Públicas, Luis Barbier, y el de Espacios Públicos, Marcelo Leguizamón.

También quedan cuentas por saldar con otros espacios peronistas que en la previa electoral se pusieron la camiseta garrista. El caso más emblemático es el del concejal Fabián Lugli, quien asumió la campaña por el corte de boleta. Se consolida la idea de que será incorporado al equipo de Gobierno, pero no está claro en qué rol.

LOS ALIADOS

Los temas de la agenda política del intendente están anudados unos con otros. Y los vínculos que Garro necesitaría consolidar con el peronismo podrían afectar la relación con otros sectores aliados en la alianza Cambiemos. Una de las incertidumbres es si los sectores radicales que tienen presencia en el gabinete sostendrán los mismos espacios después del 10 de diciembre.

Reportan allí tres secretarios que han resultado utilitarios y responden a distintas líneas internas de la UCR. Uno de ellos es el salvadorista, Raúl Cadáa, quien está a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social. Tiene incidencia en la relación con las organizaciones sociales que suelen manifestar frente a la Comuna cuando piden que aumenten los niveles de ayuda y en su estructura hay varios dirigentes del radicalismo. Otro es el storanista Germán Niedfeld, quien con una organigrama algo más chico cuenta en sus filas con funcionarios también enrolados en la Corriente de Opinión Nacional (CON). Y el tercero es Rogelio Blesa, integrante del Rapaca (espacio creado por Ricardo Alfonsín y hoy integrado a Cambiemos a través de Miguel Bazze) quien desde la Secretaría de Producción tal vez concentre a la mayor cantidad de correligionarios del gabinete.

A esas estructuras se suman los tres concejales radicales que mantendrá el bloque oficialista (Claudio Frangul, Raúl Abraham y Verónica Rivas). Será un tema definir si la presidencia de la bancada seguirá en manos del Frangul.

La Coalición Cívica podría sumar a un miembro del gabinete con José “Pepe” Etchart, el actual funcionario provincial del Registro de las Personas que fue tercero en la lista de senadores provinciales y quedó afuera. Su caso guarda semejanza con el de Lugli, ya que Garro está conforme con su trabajo en los barrios durante la etapa de la campaña posterior a las PASO.

CONCEJO DELIBERANTE

Cómo armar el esquema de poder en Concejo Deliberante es otro de los temas de agenda prioritarios para el intendente. Quizá de los más urgentes porque lo debe tener resuelto el 10 de diciembre, día en que asumen los nuevos ediles y se definen las autoridades del cuerpo. Lo que decida en este rubro puede ser causa o consecuencia de la conformación del gabinete.

Hay entre los concejales entrantes dos funcionarios que dejarían dos huecos importantes en el equipo de gobierno. Uno es el secretario de Seguridad Darío Ganudglia y el otro el de Gobierno, Nelson Marino. No se descarta que a alguno de ellos (o a los dos) el intendente le pida que no asuma.

Esa decisión está ligada al futuro de la presidencia del Concejo Deliberante, hoy en manos de Ileana Cid, quien también pude ser convocada para volver al Ejecutivo. Ganduglia, en caso de asumir su banca, podría ser quien la reemplace. Sobre el punto, el intendente se ha mantenido hermético.

Por la positiva, el cuerpo deliberativo también ofrece a Garro un escenario político distinto ya que contará con quórum propio y mayoría simple con 13 de las 24 bancas. Eso lo podría llevar a reconsiderar la relación con la oposición para el abordaje de los temas que considere esenciales.

Puede ser intransigente y aplicar el número para dominar el trabajo legislativo. Pero ha dado indicios de que dejará un margen para la negociación teniendo en cuenta que puede tener un enfrente un interbloque monolítico de diez concejales del Frente de Todos y que un mal trato local puede ser pagado con la misma moneda desde la provincia. Las primeras señales se verán cuando se definan los nombres de los vicepresidentes del cuerpo.

AL TERRITORIO

Casi sin descanso, Garro tendrá que afrontar otra elección en breve, impulsada por él mismo en plena campaña electoral: la de los delegados comunales. Apeló a una vieja herramienta creada por uno de sus antecesores peronistas, el ex intendente Julio Alak.

Fijó fecha para el 23 de febrero por lo que no tiene mucho margen. En el entorno del intendente aseguran que la idea sigue en pie. Será una forma de avanzar en lo que le pidió a sus principales jefes territoriales en la reunión que mantuvo después de la reelección: sostener en el tiempo y hacer crecer la presencia que lograron en el territorio entre la derrota en las PASO y la victoria en las generales.

La elección de delegados podría ser una prueba de fuego, un riesgo autoimpuesto por el jefe comunal si es que la oposición se decide a participar en la disputa por la administración de las 23 delegaciones y subdelegaciones.

De avanzar con la idea tendrá que definir las reglas de juegos, crear una junta electoral con la participación de entidades intermedias y establecer un cronograma apretado. Siempre podrá recurrir a la ordenanza original que aclara que por no haber una ley específica la convocatoria no es obligatoria ni vinculante debido a que sigue siendo una “facultad indelegable del intendente municipal”.

COMENTARIOS

A un mes de la renovación de autoridades, el intendente de La Plata empieza a apuntar acciones para encarar su segundo mandato sin línea directa con la Gobernación. Intenta tender puentes con Kicillof, rearmará el gabinete, reperfilará la relación con la oposición y con los aliados, y a su vez planifica la elección de los delegados.