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Se complica el panorama para la acusada de matar a su hija discapacitada en La Plata

En la segunda audiencia del juicio oral declaró el padre de la víctima y los tíos. Dieron una versión contraria a lo que declaró la psicóloga de la mujer juzgada. En este debate le atención está centrada en la imputabilidad o no de la mujer. No se discute la autoría que está probada desde la foja uno del expediente.

“Ella era una persona violenta”. Quien dio esta versión es el comisario Carlos Lara, ex esposo de María Inés González, la mujer que es acusada de asesinar a la hija de ambos, María Guadalupe Lara, en la vivienda que compartían en la localidad de Los Hornos.

La misma versión sobre el carácter de la acusada fue sostenida por los ex cuñados del matrimonio disuelto tras el fatal episodio.

Los tres testigos confirmaron que la acusada tuvo otro matrimonio fallido. Su ex marido Lara recordó que la acusada quedó embarazada al poco tiempo de haber comenzado la relación y reconoció que no se separaba para estar cerca de su hija. Pero los ataques de violencia de la acusada para con él iban en aumento, según declaró en la audiencia, hasta que llegó un punto en que tomó la decisión de comenzar el divorcio y pedir la tenencia de la hija de ambos. Al poco tiempo de ese planteo, la mujer asesinó a la menor de 11 años de edad que padecía retraso madurativo.

La hermana de Lara y su esposo retrataron la vida familiar. Él trabajaba todo el día, ella estaba al cuidado de la hija de ambos. Los testigos describieron al padre como una persona trabajadora y tranquila, muy cariñoso con su hija.

El crimen fue ejecutado el 22 de mayo de 2015. La acusada preparó un flan, le puso veneno para ratas y se lo dio a la niña. Cuando las toxinas comenzaron a hacer efecto, tomó una trincheta y cortó el pequeño cuerpo. Uno de las heridas fue la mortal: le seccionó el cuello. El baño de sangre continuó. La acusada, que no recuerda el episodio, se autoflageló con el mismo cutter  que mató a su hija, abrió las perillas de la cocina a gas con la idea que el monóxido de carbono termine de completar la secuencia asesina. Pero ello no ocurrió. Su pareja llegó al lugar y le salvó la vida, pero la niña ya estaba muerta.

En la primera audiencia del juicio declaró la psicóloga de la acusada a quien describió como “pueril, sencilla, inocente” y graficó que “tiene una relación aniñada con el mundo”, una versión diametralmente opuesta a la que brindó su ex esposo y sus ex cuñados.

En este juicio no se discute la autoría del hecho. Lo que está en centro de debate es la salud mental de la acusada para determinar si es imputable o no de homicidio agravado por el vínculo por alevosía y ensañamiento, delito que se paga con perpetua.

La acusación está en manos de la fiscal de Juicio Victoria Huergo. La defensa está en cabeza de la defensora oficial Verónica Garganta y el caso es juzgado por el Tribunal Oral Criminal III de La Plata integrado por Andrés Vitali, Ernesto Domenech y Santiago Paolini.

 

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