por Mariana Sidoti y Florencia Tróccoli
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por Mariana Sidoti y Florencia Tróccoli
Más de quince cuadras de marcha avanzando por diagonal 73 y calle 7. Miles de travestis, transexuales, personas no binarias, lesbianas, bisexuales, mujeres, varones trans, maricas: todo el movimiento de mujeres y feminista y de la diversidad sexual abocado a un reclamo: decir basta a los travesticidios, transfemicidios y crímenes de odio que se llevan una vida trans cada 96 horas, según estadísticas extraoficiales.

Desde el 20 de julio y hasta el 2 de agosto habrá un 28% menos de micros en circulación. La Municipalidad anunció controles y pidió denunciar incumplimientos.
Una nena de 10 años murió tras un choque contra una camioneta en la Ruta 2. El auto era conducido por su mamá, que resultó herida.

La marcha Plurinacional "Basta contra los travesticidios y transfemicidios" arrancaba a las 19 en 1 y 58, según el cronograma oficial. Sin embargo no fue hasta las 19.30 que nutridas columnas empezaron a caminar por calle 1 en dirección a 66, apuntando al enclave de lo que siempre fue un triste eje de desacuerdo entre platenses, vecinos y funcionarios, y un lugar de violencia y de muerte para las travestis: la Zona Roja de La Plata.
Aunque la movilización no cruzó Plaza Matheu y no llegó hasta la esquina de 1 y 67 -donde fue asesinada Carolina Sánchez, La Moma, una travesti cuya muerte quedó impune-, quedó haciendo eco en el barrio un llamado: "Señor, señora, no sea indiferente: que matan a travestis en la cara de la gente".

La expectativa de vida de las mujeres trans y travestis es de 35 años. Por exclusión social, enfermedades evitables y el insoslayable destino de una prostitución a merced de la violencia de clientes y policías, las personas de esta comunidad no suelen llegar a cumplir los 40. Por eso la potencia y el impulso de la bandera que encabezaba la marcha, con las caras de Lohana Berkins y Diana Sacayán a un lado y al otro. Y la voz en el megáfono de Alma Fernández, la directora del Bachillerato Popular Trans "Mocha Celis" que resume esa estadística en clave de esperanza: "Nuestra venganza será llegar a viejas".

A contramano del mundo, demostrando que la violencia solo se combate con más organización, la marcha contuvo a cientos de jóvenes trans y travestis, muchas de las cuales marchaban por primera o segunda vez. "Vengo porque digo basta de travesticidios, basta de transfemicidios, y verdadera inclusión para el colectivo", resumió Zoe Rodríguez, una joven travesti de La Matanza, González Catán, en diálogo con 0221.com.ar.

El de La Plata es su segundo Encuentro: el año pasado fue a Trelew y "fue un antes y un después" en su vida. Ella ejerce la prostitución, pero está tratando de salir para dedicarse a otra cosa. Este año terminará la secundaria, tiene un espacio de meriendas en su barrio y quiere estudiar una carrera. Es una voz, entre tantas, que vino a encontrarse con otras.

En la cabecera también marcharon otras históricas referentes como Marlene Wayar, Claudia Vásquez Haro, Violeta Alegre, Flor Guimaraes, Ivana Aguilera, Daniela Ruiz, Casandra Sandoval y Say Sacayán entre otras. Luego de Plaza Matheu las columnas recorrieron diagonal 73, al grito de "somos lesbianas, travestis trans, y que el Encuentro sea Plurinacional", un llamado al cambio de nombre del Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) que viene repitiéndose desde la mañana del sábado. La movilización, llegó a tener 15 cuadras de largo y convocó miradas en los comercios y edificios del centro.

El momento de mayor tensión fue en Fiscalía, a la altura de calle 7 entre 56 y 57, donde un grupo de uniformados de la Policía Bonaerense esperaba custodiando el Palacio Judicial en medio de la oscuridad.

Aunque hubo gritos y cánticos contra la fuerza pública, la situación no pasó a mayores y la marcha hizo las cuatro cuadras más que la separaban de Gobernación.

Allí, luego de una foto conjunta, se ratificaron las consignas: basta de trans travesticidios, cupo laboral trans, inclusión y reparación real para el colectivo más relegado de la comunidad LGBTIQ+.