Tras confirmarse el hallazgo del cuerpo de la odontóloga de 47 años Gisella Solís Calle, enterrado a la vera del Camino Negro que une Villa Elisa y Punta Lara, los investigadores buscan determinar cómo y en qué condiciones fue asesinada. Según pudo saber 0221.com.ar, los forenses comenzarán a trabajar a las 16 para intentar determinar si fue envenenada o murió asfixiada y ya tomaron las huellas dactilares para poder cotejarlas y certificar su identidad.
La mujer, había desaparecido el pasado martes 15 y llevaba 14 días perdida. Su novio, Abel Casimiro Campos (55), fue el último en verla con vida, durante la noche de ese martes. El hombre nunca colaboró con la Policía y se quitó la vida antes de ser detenido por los investigadores en el hotel Catedral de 49 entre 13 y 14.
En un improvisada conferencia de prensa brindada en el lugar, el comisario Fabián Perroni, jefe de la Policía Bonaerense, adelantó que la familia reconoció a Gisella y adelantó que se desconoce si "el novio actuó solo o recibió la ayuda de alguien más" y tampoco se sabe cómo la mató.
Para dar con Gisella, la Policía y la Justicia analizaron teléfonos celulares y reconstruyeron los últimos movimientos realizados por el novio de la víctima en su camioneta, a partir del registro obtenido en cámaras de seguridad.
Gracias a eso lograron llegar a la zona del Camino Negro, ubicado justo en la bajada de Villa Elisa de la Autopista La Plata-Buenos Aires. En esa zona, donde bifurcan los arroyos Miguelín y Carnaval, encontraron un cuerpo.
Un fuerte operativo se desplegó de inmediato y cerca del mediodía llegaron los familiares de Gisella al lugar. Después se confirmó el horror: Gisella fue asesinada y enterrada. "Gracias por acompañarnos, ahora viene el duelo", dijo Mariela, la hermana de la víctima, tras reconocer el cuerpo.
La Justicia aguarda los resultados de la autopsia para conocer más detalles sobre cómo fue asesinada. Mientras tanto, los pesquisas continuarán rastrillando la zona en busca de otros indicios que puedan arrojar luz sobre lo ocurrido.